La mejora económica puede presionar precios

| Con el dólar planchado, los precios de los importados van a la baja lo que ayuda a mantener la inflación bajo control

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RICARDO SOSA

Luego de la decisión del Banco Central de esta semana de mantener hasta setiembre 2005 las mismas metas de inflación que para los 12 meses terminados en junio próximo, de entre 6% y 8%, los analistas ponen los ojos en el impacto del tipo de cambio sobre los precios internos y se preguntan si los costos de los servicios que dependen de la demanda interna pueden significar una amenaza a la línea prevista por el gobierno.

La autoridad monetaria decidió el martes continuar con los mismos rangos de base monetaria, lo que ha sido uno de los factores que llevaron a la apreciación del peso frente al dólar y dijo en un comunicado que la inflación está "convergiendo" a los objetivos buscados.

Con el dólar planchado, los precios de los bienes importados o que se venden en esa unidad van a la baja lo que ayuda mantener la inflación bajo control. Pero, por otro lado, si la demanda interna se incrementa por una recuperación del salario y a eso se suma una recomposición de los márgenes operativos de las empresas —severamente castigados durante la crisis— la meta de inflación puede verse amenazada.

OPINIONES. Dolores Benavente, de la Cámara Nacional de Comercio dijo que existe una recuperación fuerte en sectores que habían caído mucho durante la crisis, pero aclaró que en los rubros que la gente no dejó de consumir el alza es más lenta.

"Si existe más demanda por estos bienes que dependen del mercado interno habrá un ajuste en los precios y es algo que escapa al control del Central", opinó Mercedes Comas de PriceWaterhouseCoopers. La economista puso en este paquete a los servicios de salud o enseñanza que podrían recuperar los márgenes de ganancia que perdieron durante la crisis y que hasta ahora se recompusieron levemente.

En una línea similar está Adrián Fernández, de CPA/ Ferrere quien auguró que los salarios "van a operar con más fuerza en 2005 sobre la inflación", a través de mayor demanda sobre bienes y sectores que dependen del mayor ingreso de la gente. Estos son los bienes no transables a diferencia de otros como la carne, el arroz o los cueros que son transables y que se pueden vender al exterior. Según Fernández el impacto del tipo de cambio sobre la inflación "no es tan fuerte como lo fue en la década de los 90" y su efecto "es moderado".

Para el economista de Tea Deloitte & Touche, Horacio Morero, la "clave" será cómo evolucione el precio del petróleo. Según el analista puede haber "algún ajuste" por la demanda de los servicios y bienes que dependen del mercado interno pero "no habría que tener temor por ello". "Puede haber una recomposición de los márgenes de las empresas", dijo Morero pero también relativizó su efecto. Si el dólar sigue planchado eso podría tener un efecto sobre la evolución de los precios de los productos transables. Además opera sobre las expectativas de las empresas y los trabajadores, precisó el economista.

Mercedes Rial de KPMG apuntó a seguir la evolución del mercado interno el año que viene para ver cómo se comportan los salarios y cómo reaccionan las empresas. A su juicio va a haber una recomposición pero no significativa en el corto plazo lo que dejaría bajo control las expectativas sobre la inflación.

El desafío

El director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, Anoop Singh dijo ayer que la recuperación en Uruguay "está avanzando más allá de las expectativas" y que "los indicadores financieros siguen mejorando".

Advirtió que "el desafío es construir sobre esos logros y sostener la recuperación del crecimiento y el empleo".

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