Niños intoxicados por psicofármacos robados

BELLA UNION | Luis Alberto Perez

El hecho ocurrido en el asentamiento conocido como el barrio Las Láminas, en la ciudad de Bella Unión, en que cinco niños resultaran intoxicados (uno de ellos de gravedad) con medicamentos controlados que fueran sustraídos de una vivienda en ausencia de su moradora, no ha tenido la trascendencia que el caso debiera tener ante la variedad de somníferos que estuvieron al alcance de los menores y la facilidad con que los consiguieron.

El día 28 de agosto pasado en el humilde barrio artiguense, un grupo de nueve niños, cuyas edades oscilaban entre los 3 y los 12 años, lograron ingresar a la precaria vivienda de una mujer de avanzada edad que por razones de salud había sido trasladada a un centro asistencial para su internación. Si bien el punto no fue confirmado, se cree que los chicos ingresaron a la vivienda con intención de hurtar algún bien de la misma, pero tal extremo no ha sido debidamente aclarado por las autoridades.

Allí, los más grandes del grupo, de un mueble sustrajeron fármacos tales como Olazapina, Lorazepan, Floriclozepan, Clonozepan y Fenitoina, según lo confirmado por el comisario de la Seccional 7ma. de Bella Unión, Gregory Peter, a periodistas de esa localidad, expresando a los mas pequeños que se trataba de aspirinetas, y repartieron los comprimidos entre todos, sin que les importara objetos materiales que estuvieron a su alcance.

INTOXICADOS. Cinco de los niños ingirieron los comprimidos y resultaron seriamente intoxicados, debiendo uno de ellos — de 8 años — ser derivados a un Centro de Tratamiento Intensivo de Salto para una mejor atención.

Si el hecho no fue mas grave, se debió a que un niño de 3 años introdujo en su boca sólo uno de los varios comprimidos que se le suministró y otros cuatro criaturas mas arrojaron a la calle los comprimidos, desoyendo lo que le habían indicado los otros chicos de más edad.

El jerarca policial indicó que en los cinco niños intoxicados por la ingestión de estos medicamentos, existió riesgo de vida, principalmente en dos de ellos que fueron los más afectados.

Con el transcurso de los días estos menores se recuperaron de los trastornos ocasionados por el consumo de estos medicamentos que se entregan en forma controlada, pero sobre los cuales no se guarda los recaudos pertinentes para que no lleguen a manos de niños como ocurrió en este caso.

Las condiciones de vida de los habitantes de barrio Las Láminas de Bella Unión ha sido meses atrás tema más que discutido en el ámbito de la Salud Pública desde el momento que en páginas del suplemento Qué Pasa de El País se dejó al descubierto el terrible drama de la desnutrición que afecta a decenas de familias que han encontrado en esa zona, a escasos metros de la línea divisoria con Brasil un terreno para confeccionar un techo donde vivir y donde el material que se utiliza para eso es el que precisamente le dio nombre al asentamiento. A este cuadro de pobreza extrema se agregan problemas de seguridad, tal como parece revelar el problema que afectó a estos chicos.

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