MANAOS, Brasil n Autoridades de Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guayana, Perú, Surinam y Venezuela se reunirán hoy en la ciudad brasileña de Manaos para definir estrategias comunes dirigidas al cuidado y desarrollo de la Amazonia.
La VIII reunión de cancilleres de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCA) tiene como objetivo el dar un empuje definitivo a una integración basada en el desarrollo sostenible.
Los cancilleres y representantes de esas ocho naciones discutirán un Plan Estratégico a ocho años basado en grandes ejes definidos por asuntos tales como conservación y uso sustentable de los recursos naturales renovables, transferencia tecnológica y competitividad, integración y fortalecimiento institucional.
Aunque el tratado fue firmado en 1978, la OCTA es el más joven mecanismo de integración que existe en el complicado entramado de acuerdos regionales surgido en América Latina.
Su dirección es ejercida desde hace cuatro meses por la ecuatoriana Rosalía Arteaga, quien en 1998, durante unos días, fue presidenta de su país en medio de la crisis abierta con la destitución del jefe de Estado Abdalá Bucaram, y ahora se ha entregado de lleno a la "causa amazónica".
Arteaga se ha comprometido a darle una nueva dinámica a este aletargado organismo y a convertirlo, como ha dicho, en uno de los "principales instrumentos para la integración suramericana".
Según declaró Arteaga, la OCTA vive "un proceso de mucha evolución" y está alcanzando "la madurez" necesaria para atacar de frente los enormes problemas del mayor pulmón vegetal del planeta.
En los casi siete millones de kilómetros cuadrados que abarca esta exuberante región ahora mismo están amenazadas 30 millones de especies animales y vegetales, 60.000 plantas superiores, 2,5 millones de insectos y 2.000 especies de peces.
La Amazonia atesora también alrededor del ocho por ciento de las reservas de agua dulce del planeta, una riqueza mineral que pocas regiones del mundo tienen, además de la cultura y secretos medicinales que cientos de tribus indígenas acumularon a lo largo de siglos. EFE