RICARDO SOSA
La evolución a la baja que viene registrando el dólar con la natural queja de los exportadores, pero a la vez con el beneficio que significa para el gobierno necesitar menos pesos a la hora de comprar el billete para pagar los intereses de la deuda, hace que tanto esta como la próxima administración deban encontrar el tipo de cambio de equilibrio para atender las dos puntas de la madeja, según dijeron a El País ejecutivos de las calificadoras de riesgo y de los bancos de inversión internacionales.
Cuando se realizaron las proyecciones para el canje de deuda en mayo de 2003 se estimó que el peso se apreciaría frente al dólar en un ritmo más lento de lo que ocurrió ese año pero fundamentalmente en 2004, según dicen los técnicos del equipo económico. Esto llevó a que durante el año se necesitaran menos pesos para comprar los dólares para el pago de intereses, generándose un ahorro de varias decenas de millones.
El titular del Banco Central, Julio de Brun, reconoció a El País que el peso se apreció más de lo previsto y que tuvo un impacto positivo sobre el pago de la deuda pero introdujo un eventual efecto fiscal. "Como hay bienes transables que se rigen por el dólar una baja de la divisa podría afectar la recaudación impositiva", dijo.
EQUILIBRIO. "Es una pregunta importante que debe hacerse", dijo el analista para Uruguay de FitchRatings, Roger Scher. "El tener la deuda mayoritariamente nominada en dólares es una vulnerabilidad para el país", dijo el experto, que consideró importante llegar a un "equilibrio" que permita atenuar el peso del servicio de deuda con la capacidad de competencia del sector exportador. Esto es vital para que el ratio deuda sobre disminuya.
Lisa Schineller, de Standard & Poor’s, insistió en el tipo de cambio "de equilibrio" y remarcó que el elemento clave es la continuidad de la austeridad fiscal. "Una fuerte apreciación del peso implicaría un declive en el peso del servicio de deuda para 2004 y 2005", remarcó la analista, que advirtió que también "tendría implicancias sobre el ritmo de crecimiento".
Para el uruguayo Arturo Porzecanski, de ABN AMRO, la apreciación de las monedas "es un fenómeno regional". Además de Uruguay, el experto citó el caso de Colombia y Perú, además del "susto" que hubo en Brasil cuando se disparó el real por unas semanas.
En el caso uruguayo era "natural" que el Central dejara de comprar dólares dado que había llegado a un nivel de reservas adecuado. Esta ausencia fue uno de los ingredientes principales de la caída de dólar desde julio. Además incidió que al igual que en toda la región, la percepción de que la suba en las tasas de interés de Estados Unidos va a ser gradual, hizo que "volvieran los capitales" y eso afecta el valor de la moneda.
Hay dudas electorales:
Roger Scher, de FitchRatings, expresó sus dudas sobre el camino a seguir por la izquierda "Se ve bastante ortodoxa en sus lineamientos pero no sé si será lo que dicen en la campaña o la política económica que van a seguir".
Para Lisa Schineller, de Standard & Poor’s, por ahora el "compromiso" de los candidatos sugiere que las líneas de gobierno "no serán diferentes" a las actuales.
Arturo Porzecanski, de ABN AMRO, no se sabe "si son factibles" algunas de las líneas de acción que plantean los candidatos con más posibilidades.