Peñarol se puede sacar el 5 de Oro

Eduardo "Lalo" Fernández

El comienzo de la Copa Sudamericana, al margen del resultado dejó en claro la angustia, nervios e incertidumbre que vivieron los parciales aurinegros por el caso Bueno, el que aparecía como de difícil solución dada la postura del Consejo Directivo mirasol avalando, aunque fuera de la boca para afuera, lo sostenido por su presidente. Dijo Damiani: "Bueno no juega más en Peñarol...", claro que haciendo gala de su particular habilidad para enfrentar situaciones límite luego de tal sentencia empezó a manejar la interrogante de quién sería la persona que le recomendó al jugador no aceptar la propuesta del famoso pase al Mónaco. Todo el mundo sospechó con nombre propio y las miradas fueron a clavarse en el Sr. Francisco Casal (Paco para los íntimos). Sin embargo, el Contador siguió con la interrogante y cuando la situación se tensó y apareció Cedrés como mediador insistió para que se le dijera quién era el culpable por el no del jugador. Al final Cedrés dijo el nombre y el jugador se lo confió a otro directivo. Resultado: el Contador José Pedro Damiani se sacó el gusto y seguramente piensa que le quedaron las manos libres para conversar con el N° 1 sobre el futuro de Bueno y algo más (lo que tanto le ha quitado el sueño a varios de los consejeros). Por supuesto que en este mundillo del fútbol cada uno tiene su pollo como candidato sobre quién fue el que le dijo al jugador no agarres y esperá, pero todo pasó a segundo plano luego que Cedrés arregló el lío y Bueno apareció en el primer equipo mirasol para, luego de gran corrida de Diogo y posterior centro, cabecear la pelota contra un palo y poner a ganar a Peñarol cuando parte del público no se había acomodado en la tribuna y Danubio no se había enterado que el partido había comenzado. Todo el revuelo de los faxes, del dinero que Peñarol perdió, lo que el jugador rechazó, todo quedó para el olvido con los dos goles del delantero, el que jugó su mejor partido desde que está en el club, mereciendo hasta el homenaje de un fanático que se metió en la cancha para de rodillas agradecerle tanta alegría. (Menos mal que quizás por el frío no se le ocurrió desnudarse como algunos locos de verano que aparecen por otros lados). Pero al margen de lo anecdótico y de la muy buena actuación de Carlos Bueno queda claro que su presencia y posterior actuación movió el ambiente de por sí chato y aburrido y de repetirla no sólo llevará miles de peñarolenses al Estadio sino que el Club lo cotizará todavía más arriba. Lo de Bueno fue muy bueno (en dos partidos hizo tres goles) y si mantiene en el tiempo tal eficacia y rendimiento, los que le sugirieron que no fuera al Mónaco, seguramente van a tener que pagar mucho más de lo ofertado por él y Bizera o desistir definitivamente de la operación. Por el lío de los faxes Peñarol puede sacar el Cinco de Oro.

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