federica narancio
Estará nuevamente en el país La Renga, esta vez para presentarse en el Velódromo Municipal el 18 de setiembre junto a dos grupos de rock locales que se develarán el día del show e invitados especiales, entre éstos Fachi de Viejas Locas, Boff Serafine de Riff y Sr. Flavio de los Fabulosos Cadillac. El espectáculo, que se iniciará a las 21 horas, marca el cierre oficial de la gira que la banda ha realizado a través del territorio argentino, Chile y España para promocionar su nuevo CD Detonador de sueños.
Para la presentación uruguaya se diseñará el mismo escenario y sonido que la banda usó para la presentación de este disco en el Chateau de Córdoba y en el estadio de Núñez en Buenos Aires. Se ha generado una intensa movilización en torno al show, que prevé una asistencia de alrededor de 15 mil personas: desde todos los departamentos saldrán excursiones de seguidores y también llegarán medios del exterior como la revista Rolling Stone y el suplemento Sí del diario Clarín, que realizarán la cobertura para Argentina. En Uruguay canal 12 realizará un programa especial, que será retransmitido por canalas de cable uruguayos y argentinos. No es para menos: en su última oportunidad en el Uruguay, La Renga cerró el festival de Pilsen Rock en Durazno, convocando una asistencia récord de casi 45 mil personas.
La popularidad de la banda es resultado de su constante evolución a lo largo de los años, evolución que no ha significado un alejamiento de su estilo inicial sino muy por el contrario, una reafirmación de éste. Desde sus inicios en pleno barrio Mataderos, La Renga ha sabido forjar su lugar en el rock argentino como una banda que propone sonidos potentes y arrolladores. La banda, que se distingue por la áspera voz de Chizzo, está compuesta además por Tete (bajo), Tanque (batería), Chiflo (saxo y trompeta) y Manu (saxo y armónica).
Cada espectáculo de La Renga suma en convocatoria: de hecho, en noviembre del 2002 ingresaron a la historia del rock argentino al ser la quinta banda que llena el estadio de River, hazaña sólo antes alcanzada en la despedida de Soda Stereo, Serú Girán, Redonditos de Ricota y Fito Páez.
La Renga posee un gran magnetismo entre los adeptos al rock "pesado". No obstante, buscan no ceñirse a ninguna etiqueta a pesar de tener una personalidad bien definida. Así es que en el transcurso de su carrera han logrado solidificar su propuesta y la crítica recibe con alta aceptación cada uno de sus trabajos. También es conocido el perfil militante de la banda y su preocupación por las causas sociales: en octubre del ’97 participaron en el show de homenaje a los veinte años de las Madres de Plaza de Mayo, junto a otras bandas argentinas.
Detonador de sueños, a diferencia de los tres discos anteriores no cuenta con la producción de Ricardo Mollo (vocalista y compositor de Divididos), sino que corre por cuenta de la propia banda como forma de reafirmar su independencia. El cambio demostró ser certero: en su primer día en el mercado, el disco vendió nada menos que 40 mil placas, convirtiéndose así en Platino. Compuesto de doce temas que profundizan en el rock, este es el octavo disco de La Renga, cuya trayectoria se remonta a 1988, año en que se iniciaron como banda de forma casi casual. Desde ese entonces se han presentado con actuaciones que suelen ser calificadas de "demoledoras", "apoteósicas" y "épicas", por lo cual es natural que se genere una expectativa en torno a sus shows. Las entradas ya se encuentran en venta a través de la red UTS y el costo es de $ 200.
Suena un rock comprometido
De acuerdo a Teté (bajo), la época difícil que vive Argentina influenció el nuevo disco de la banda: "las canciones son muy urgentes, y están pensadas para que en 50 años, cuando alguien las escuche, puedan entender qué pasaba en ese momento". Como forma de transmitir esa urgencia, tomaron la decisión de grabarlo en su sala de ensayo y no en un estudio para darle un tinte más rústico y ambiental. "Conceptualmente el disco necesitaba eso: que sea exactamente lo que se escucha", explica Teté.
Con la naturalidad que los caracteriza, no pensaron en cómo el público recibiría las canciones sino en lo que buscaban transmitir, y como resultado obtuvieron el disco más logrado para ellos. Según considera el bajista, "que sea forzado no funciona, nosotros hicimos lo que nos gusta y cargados de ese momento compusimos las canciones".
El éxito comercial que acompaña sus discos no es algo que puedan explicar. Sin embargo, consideran que el público que los sigue es como ellos: "gente comprometida, con ganas de cambiar las cosas y buscar una revolución". Así es que se definen como una banda de "rock comprometido", que desde sus inicios utilizó a la música como herramienta de protesta y defensa de sus principios. "Cuando comenzamos como banda hace 15 años, más allá de la música, en lo que estábamos de acuerdo era reivindicar nuestro compromiso social", resume Teté.