Sismos de variada índole han afectado a las provincias norteñas de Argentina en esta semana. Uno de orden geológico, cuyos sacudones llegaron a sentirse hasta en la Capital, tuvo una intensidad de 6,5 en la escala Richter y las consecuencias no fueron más graves porque su epicentro se ubicó a 57 km. de profundidad y en una región poco poblada de Catamarca.
A pesar de ello, fueron muchas las gentes que vieron derrumbarse sus casas, aunque fueran de piedra, a diferencia de las livianas construcciones de madera, destruidas por los huracanes de la zona caribeña, vistas últimamente en los medios de comunicación .
Tampoco fue menor el comprensible pánico de la gente, ante el sordo rugido que se oía venir desde las entrañas de la Tierra.
Temores que se repitieron en la madrugada siguiente, al producirse cuatro fuertes réplicas, una con una magnitud de 4,6 grados, mientras en Córdoba hubo otro temblor de 3 grados.
La tierra recién calmó su furia luego de que se hubieran producido un total de 13 de las llamadas réplicas (los reacomodamientos a posteriori de los distintos bloques de rocas).
DEFAULT. El sismo de otro tenor ocurrido en el norte, ha sido la noticia de que Mendoza ha entrado en cesación de pagos.
Como es sabido, los malos ejemplos cunden y ahora la provincia vitivinícola por antonomasia, ha seguido los pasos a la nación. El compromiso de pago, de un vencimiento de 12 millones de dólares del bono Aconcagua no se cumplió y el panorama es oscuro en cuanto a una renegociación amistosa con los acreedores. Estos han dicho ya que pedirán el "default" formal del bono.
La provincia emitió a principios de julio una propuesta para cambiar este bono conocido como Aconcagua y esperaba una repuesta positiva para fines de ese mes, que no se ha dado.
En Mendoza el nivel de obligaciones sigue siendo alto, aún cuando lograrán la aceptación de su propuesta. Tienen una deuda total que representa el 166% de sus ingresos operativos.
El hecho coincide con la sentencia realizada por la Cámara de Apelaciones de Manhattan, que el otro día le dio razón a los poseedores de títulos argentinos, en una causa iniciada por el potentado Kenneth Dart.
Ante este revés, el gobierno argentino ha dicho que piensa apelar el fallo ante la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, como lo ha hecho en otras oportunidades y en ese caso, ésta decidirá si acepta pronunciarse o la considera causa juzgada.
A partir de esta nueva instancia, los reclamantes se aprontan para cazar activos argentinos, aunque las residencias diplomáticas están fuera de su alcance.
Hasta el momento, sólo un fondo, el FNL, fue capaz de encontrar algunos, para cobrar parte de los 172 millones reclamados, aunque no son de gran valor.
COSECHA. Mientras tanto, el campo sigue llevando el estandarte de la reactivación económica y se anuncia una cosecha récord para la próxima zafra. Los datos revelan un gran incremento del área sembrada y de la producción de los tres principales granos que son la soja, el maíz y el trigo.
Se calcula que producción llegará a las 78 millones de toneladas si el tiempo acompaña, ya que el negocio del campo es presa fácil de los vaivenes climáticos.
Una noticia algo preocupante en este sentido, son las recientes predicciones respecto a que podría estar en formación una nueva corriente del Niño. De ser así los optimistas vaticinios podrían quedar por el camino.
Hasta el momento, sin dudas el agro ha sido el gran impulsor de la economía y su dinámico mercado ha sido donde se ha desarrollado más el crédito.
A pesar de las retenciones, la mejora de los precios internacionales, con la soja que alcanzó un tope nunca visto en los últimos 45 años y la devaluación de la moneda contribuyeron a su florecimiento, si bien sigue siendo un sector altamente demandante de créditos a la vez que su recuperación se multiplica en otras múltiples áreas, como la fabricación de maquinaria agrícola, la construcción de silos y muchos etcétera.
RODRIGO. Por su parte el FMI, por boca de su jefe, Rodrigo Rato, quien no se mostró por cierto tan elogioso de la conducción argentina como lo hizo sobre la manera en que el gobierno uruguayo capeó los temporales de este período, admitió que era posible que el organismo internacional acepte un pedido de este país para postergar los pagos por 1.000 millones de dólares, cuyo primer vencimiento de 290 millones de dólares se produce el 17 de este mes.
Acto seguido, remarcó que la decisión estará en consonancia con los compromisos fiscales del gobierno pa-ra el 2005, el que debe enviar el pre- supuesto al Parlamento el 15 de se-tiembre.
En las reuniones mantenidas en Buenos Aires volvió a insistir, en un diálogo que parece de sordos, que la pauta de ahorro fiscal debe ser mayor al 3% del PBI, de manera de cancelar más de su deuda pública.
Con un superávit del 4 o 4,5%, espera que Kirchner finalmente le ofrezca una oferta más razonable a los tenedores de bonos, hoy en "default".