Apartados en la isla de San Clemente, los integrantes del jurado del Festival de Cine de Venecia están decidiendo a quiénes se entregarán los Leones y demás premios, después del mediodía sabatino uruguayo. Una película española y otra italiana, el actor Javier Bardem, la inglesa Imelda Staunton y la australiana Nicole Kidman, figuran entre los preferidos de la prensa acreditada en la muestra que este año contó con una fuertísima presencia de producciones y estrellas "made in Hollywood".
Curiosamente, las dos películas que asoman como posibles ganadoras coinciden en su temática: el enfrentamiento de graves enfermedades. Desde el momento de su presentación, el film Mar adentro del hispano-chileno Alejandro Amenábar despertó "olor a León de Oro" al rehacer la vida de Ramón Sampedro, un gallego que tras un accidente pasó treinta años de su vida inmovilizado del cuello para abajo y que pidió legalmente la eutanasia, generando una fuerte controversia pública en España. Al salir de la proyección, un periodista escribió: "La película es un canto a la voluntad humana de vivir y de morir, donde como en las tragedias todos tienen razones válidas para oponerse o ayudar a Ramón a lograr su objetivo: el de una muerte digna que ponga fin a una vida para él indigna".
Todos coinciden, además, en la forma sobria con que el director de Los otros asume esta tragedia, alejándose de los golpes bajos, mezclando las posiciones de quienes rodean a Ramón. Por un lado, describe el ambiente familiar que se resiste a la muerte y por el otro, muestra a una abogada que sufre una enfermedad degenerativa y a una activista del movimiento pro eutanasia que está embarazada.
Los mayores elogios, empero, se los lleva Javier Bardem, cuya actuación fue catalogada como magistral y cuyo cuerpo fornido y grande fue sometido cada mañana a cinco horas de maquillaje para dar la sensación de debilidad física, logrando transmitir sus sentimientos con sonrisas, mímica facial y la expresión de los ojos.
La dupla Alejandro Amenábar-Javier Bardem no es desconocida en Venecia. El director presentó allí su anterior film, Los otros, junto a su protagonista Nicole Kidman. Y Bardem supo ganar el premio a mejor actor, la Copa Volpi, por su desempeño en Antes que anochezca, donde interpretó a otro personaje de la realidad: el poeta cubano Reinaldo Arenas, que optó por exiliarse en los Estados Unidos.
ALTERNATIVAS. El calificativo conmovedor se repitió también luego de la exhibición de Las llaves de casa del italiano Gianni Amelio (el de Puertas abiertas y Lamérica), donde se describe la compleja relación entre un adolescente minusválido y su padre. La película narrada con un gran pulso poético consiguió el fuerte respaldo de la prensa italiana, que la calificó como obra maestra, con elogios igualmente excepcionales para un elenco encabezado por Kim Rossi Stuart y Charlotte Rampling. Amelio es otro que ya tiene un León en su haber, conseguido en 1998 con el film Cosi ridevamo (Así reíamos), no estrenado en Uruguay.
Pese a las previsiones periodísticas, no serán nada fáciles las decisiones del jurado integrado —entre otros— por los directores John Boorman, Spike Lee y Dusan Makavejev, y por las actrices Helen Mirren y Scarlett Johansson. La diversidad estilística y temática ha sido una característica de esta edición del festival, una de las mejores de su historia desde que fuera impulsado por Benito Mussolini en 1932.
Por eso también se ha señalado la posibilidad de que el premio mayor de la Mostra fuera para La casa vacía, film del coreano Kim Ki Duk que casi no utiliza diálogos, sorpresivamente ubicado en la competencia. La misma diversidad de criterios puede verse reflejada a la hora de elegir a la mejor actriz, ya que si bien el trabajo de Imelda Staunton en Vera Drake, del británico Mike Leigh, parece ser casi incomparable, hay una posibilidad de que Venecia termine consagrando a Nicole Kidman pero no tanto por su actuación en el film Birth, de Jonathan Glazer, sino por su notoria fidelidad al festival.