El petróleo terminó con una importante baja ayer en el mercado de futuros de Nueva York, a U$S 47,86 el barril, con los inversionistas esperando una próxima resolución del conflicto en la ciudad iraquí de Nayaf que podría calmar la situación en Irak, pese a lo cual la evolución del precio del crudo preocupa al gobierno, dado que cada dólar de suba le cuesta U$S 18 millones a Ancap y en los últimos días subió U$S 10 .
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de crudo de referencia light sweet crude para entrega en setiembre, terminó con un retroce- so de 84 centavos a U$S 47,86 luego de subir a U$S 49,40 durante el día, un nuevo récord absoluto.
En el equipo económico se ve con preocupación el aumento que venía registrando el crudo durante las jornadas previas, ya que cada dólar de aumento representa un gasto adicional para Ancap de de 0,15% del Producto Interno Bruto anual, alrededor de U$S 18 millones.
El ministro de industria y energía José Villar dijo a El País en Maldonado que "el ritmo con que viene aumentando el precio del petróleo es vertiginoso. Han ocurrido subas y bajas, pero cuando aumenta U$S 10 el barril en tan pocos días, estamos ante un incremento que se va volviendo histórico. Cualquiera sabe que ante esa circunstancia y de mantenerse estos precios por más tiempo, habrá repercusiones, pero, en su momento y tal como se ha hecho hasta ahora, se analizará el tema".
PERSPECTIVAS. José Félix García —secretario general la organización que reúne a las petroleras latinoamericanas, Arpel— dijo a El País que el mercado petrolero mundial está signado actualmente por la alta demanda, un suministro "muy justo", fuertes problemas de seguridad en Irak y una muy alta sensibilidad de los operadores que lleva a que "factores que en otras circunstancias serían pequeños estén provocando turbulencias", opina José Félix García, secretario ejecutivo de Arpel.
Si es posible que los actores pesados en el mercado produzcan más para salvar esta situación es una incógnita. "Hace un tiempo me encontré con el ministro de petróleo de Kuwait y le pregunté si estaban con la producción al máximo. Se rió y no me contestó", contó García.
El experto señaló que hay que pensar en energías alternativas y en la eficiencia energética aunque los países desarrollados no están avanzando en este último aspecto, sostuvo. "La pregunta del millón es en que punto el nivel del precio del petróleo afectará el crecimiento económico. Cuando eso ocurra bajará la demanda. Hasta el momento no hay comentarios en el sentido de que se haya afectado el crecimiento", señaló.
Una mejora importante en la producción de Irak, el segundo país productor del mundo o Venezuela sería importante pero "no ocurre de un día para otro", mencionó García. "Sin el conflicto de Irak el petróleo es posible que estuviera siete u ocho dólares por debajo", evaluó.