La bielorrusa Yulia Nestorenko fue la estrella de las dos primeras rondas de los 100 metros.
En la prueba reina del atletismo, la atleta bielorrusa avanzó a las semifinales con el enorme privilegio de ser la única que bajó en dos ocasiones los 11 segundos: hizo 10.94 y 10.99.
Por parte estadounidense, el trío encargado de ocupar el trono que dejó vacante Marion Jones (no clasificó para disputar la prueba) no convenció. LaTasha Colander, ganadora de los trials en su país, no ganó ninguna carrera y Gail Devers fue repescada por los tiempos.
Solo Lauryn Williams, la más joven (20 años) y la menos experimentada, mostró capacidad para ganar una medalla.
Claro que tanto la labor de Devers, como la de la jamaiquina Merlene Ottey, dos figuras de larga trayectorias, debe valorarse sobremanera. Ambas desafiaron los años y lograron clasificarse a la ronda semifinal.
Devers, de 37 años, fue campeona de los 100 metros en 1992 y 1996, pero ahora su especialidad son las vallas. La estadounidense se metió en las semifinales como la decimosexta, es decir con la última plaza y por cuatro centésimas.
A Ottey, que tiene 44 años, le fue algo mejor en la carrera y avanzó como undécima. La jamaiquina está en sus séptimos Juegos Olímpicos, ahora bajo la bandera de Eslovenia.
Todas las favoritas pasaron sin problemas a las semifinales.
Varias de las grandes luminarias estadounidenses en esa prueba no estarán en la final del sábado, entre ellas la reina Jones y la campeona mundial Torri Edwards. Jones fue eliminada en las pruebas selectivas de su país y Edwards está suspendida por dopaje.
FIGURA. El etíope Kenenisa Bekele fue la gran estrella de la primera jornada de atletismo de Atenas, al ganar el oro en 10.000 metros, destronando a su compatriota Haile Gebrselassie, quinto.
Este pequeño hombre de 22 años, que robó este año a Gebrselassie los récords mundiales de 5.000 y 10.000 metros, realizó una espléndida carrera, y batió el récord de los Juegos (27’05".10).
El segundo puesto fue para otro etíope, Sileshi Sihine (27’09".39), plata, y el tercero para un corredor de la vecina Eritrea, Zersenay Tadesse (27’22".57), bronce, que dio la primera medalla olímpica a su país de la historia.
Gebrselassie, cuatro veces campeón mundial y dos olímpico, acabó de entregar la corona a Bekele, que además de arrebatarle este año los récords, ya le había ganado en el Mundial de París el año pasado.