Países pobres temen que la lucha contra el "spam" aumente la brecha digital

Ginebra - Varios países en desarrollo expresaron hoy en Ginebra su preocupación por el coste que puede tener la lucha contra la proliferación de mensajes electrónicos no solicitados, ya que contribuiría a ahondar más la brecha digital que los separa de los países industrializados.

El fenómeno, conocido como "correo electrónico basura" (en inglés "spam"), ha alcanzado tal magnitud que, según los expertos en telecomunicaciones, tres de cada cuatro mensajes electrónicos que circulan diariamente por las redes digitales son de ese tipo.

En esta reunión se estudian medidas de tipo tanto legislativo como tecnológico, así como una mayor cooperación internacional para intentar frenar esa epidemia del ciberespacio.

Representantes de países africanos y latinoamericanos que participan en una reunión convocada en Ginebra por la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) advirtieron de que las soluciones tecnológicas pueden perjudicar a los usuarios de internet en el mundo en desarrollo.

Delegados de Tanzania y Zambia coincidieron en observar que los "filtros" y otros sistemas de protección contra esos mensajes que se instalan en los ordenadores representan un coste adicional para los proveedores de servicios de internet y para los usuarios, lo que encarece el acceso a las nuevas tecnologías en esos países.

Por su parte, la directora de la Superintendencia de Telecomunicaciones de Bolivia, Gabriela Urquidi, que también asiste a la reunión de la UIT, dijo a EFE que el problema que plantea el correo electrónico frente al desarrollo tecnológico es "comparable al del huevo y la gallina".

Urquidi explicó que si se utilizan recursos tecnológicos para frenar la proliferación del correo electrónico basura "los costes podrían ser muy elevados, lo que afectaría a los usuarios".

Por otra parte, "si aplicamos una regulación muy estricta, ésta puede frenar el desarrollo de internet y el tráfico" en las redes y, en consecuencia, limitar el desarrollo tecnológico, dijo la experta boliviana.

Urquidi abogó por hacer frente a ese problema con "medidas lo más flexibles posibles que tengan una mínima incidencia en los costos".

La alta funcionaria del país andino indicó que en la región latinoamericana, Argentina y Chile disponen de una legislación más avanzada contra ese fenómeno, pero consideró que es necesario ver las medidas adoptadas en Estados Unidos, la Unión Europea, Japón o Corea del sur, los principales productores y usuarios de nuevas tecnologías.

Por su parte, expertos de varios países occidentales destacaron la necesidad de tener una actitud más "agresiva" en la lucha contra ese fenómeno y algunos plantearon incluso atajar el problema desde la raíz, es decir actuando contra los productores y transmisores de esos mensajes no solicitados.

Sin embargo, varios especialistas han destacado las dificultades de localizar a los autores de esos mensajes debido a la deficiencias en el sistema de registro de datos de muchos dominios en Internet.

La carencia de leyes en muchos países sobre regulación de esas nuevas tecnologías permite que algunas personas registren páginas de internet y direcciones de correo electrónico con identidades ficticias desde las que se pueden enviar o retransmitir todo tipo de mensajes.

Aunque parte del correo electrónico basura se limita a mensajes publicitarios, algunos tienen contenidos pornográficos, otros son trampas que pueden derivar en estafas y los hay incluso más sofisticados capaces de espiar a través de los ordenadores o de propagar virus que destruyen la información almacenada y de afectar a otros usuarios a través de las redes digitales.

EFE

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