BUENOS AIRES | ANSA
Desocupados (piqueteros) alineados con el presidente argentino, Néstor Kirchner, tomaron ayer una comisaría de Buenos Aires para protestar por el asesinato de uno de sus dirigentes, en medio de un clima de convulsión social.
En el marco de una nueva jornada de marchas y cortes de ruta convocadas por organizaciones piqueteras para recordar el segundo aniversario del asesinato de dos militantes a manos de la policía, el movimiento de desocupados Federación Tierra y Vivienda amaneció con la noticia del homicidio de uno de sus dirigentes, Martín Cisneros.
Luis D’Elía, líder del grupo, calificó de "amarga" la jornada, denunció que Cisneros fue "fusilado" y acusó a los policías de la comisaría 24 del barrio de La Boca de Buenos Aires de haber "liberado la zona" para proteger a los asesinos del dirigente.
"Es un mensaje mafioso de algún sector del poder que quiere quebrar nuestra relación con el presidente Kirchner y obligarnos a ser opositores", dijo D’Elía.
Para protestar por el asesinato de Cisneros, de 31 años y coordinador de un comedor popular, D’Elía y otros militantes de la organización tomaron durante más de siete horas la comisaría 24, donde rompieron vidrios, el parabrisas de un patrullero y revolvieron papeles y archivos.
ANIVERSARIO. D’Elía, al retirarse de la comisaría, destacó que el asesinato de Cisneros coincidió con el segundo aniversario del homicidio de los jóvenes Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, que los piqueteros "duros", enfrentados con D’Elía, conmemoraron con una jornada de vigilia y una movilización a Plaza de Mayo.
En su momento, el asesinato de Santillán y Kosteki precipitó la salida del gobierno del entonces presidente de transición Eduardo Duhalde, quien convocó a elecciones anticipadas.
El líder de la Federación sindicó como autor del homicidio a "Juan Carlos Duarte, de 31 años, un ’dealer’ (vendedor de drogas) que trabaja para la comisaría 24, y (a) un menor de 17 años. Le pegaron siete tiros, con dos armas, fue literalmente fusilado", expresó.
D’Elía aseguró que el grupo que encabeza advirtió hace 40 días que "esto iba a pasar, que los ’dealers’ estaban operando en connivencia con la policía, que estaban amenazando a los compañeros y nadie nos escuchó".
El viernes, sectores de desocupados enfrentados con el gobierno cortaron un puente que conecta a la Capital Federal con la periferia sur, donde pasaron la noche, para marchar ayer hacia Plaza de Mayo, al tiempo que otros grupos implementaron una nueva modalidad de protesta al tomar empresas como la española Repsol-YPF y locales de la cadena McDonalds.