BUENOS AIRES - Miles de piqueteros de Argentina marcharon hoy hasta la Plaza de Mayo, frente a la Casa de gobierno, luego de bloquear por 24 horas un neurálgico puente de Buenos Aires, en reclamo de justicia, al cumplirse dos años del homicidio de dos militantes por la policía.
Tras pasar la noche de vigilia en el puente Pueyrredón, que une la poblada periferia sur con la capital argentina, el amplio abanico de agrupaciones piqueteras más radicalizadas marcharon por el centro de Buenos Aires hasta la histórica Plaza de Mayo, sin que se registraran incidentes.
El gobierno ratificó que no reprimirá las protestas callejeras y descartó hoy la posibilidad de que se produzca una "eclosión social".
"Existen grupos reducidos, minúsculos que tienen un modo de queja violento, no se trata de un tema generalizado, sino focalizado", aseguró el jefe de gabinete, Alberto Fernández.
Fernández dijo que Argentina "no se está convirtiendo en un país violento", como había declarado el ministro de Defensa, José Pampuro, quien aclaró hoy que sólo quiso decir que "hay grupos que actúan en forma violenta".
Las entidades más radicalizadas vienen incrementando sus protestas, pero el gobierno de Néstor Kirchner logró alinear un sector importante de las agrupaciones a las que llamaron a conformar una fuerza política que trascienda los márgenes del peronismo oficialista.
No obstante, hoy, la Federación de Tierra y Vivienda (FTV), la principal organización piquetera aliada del gobierno, ocupó durante varias horas y destrozó una comisaría del barrio porteño de La Boca, tras el asesinato el viernes de Martín El Oso Cisneros, uno de los máximos dirigentes de la entidad.
"Esto (el asesinato de Cisneros) es un mensaje mafioso de un sector del poder y de la policía. Esto es un largo brazo que llegó hasta la Boca, justo cuando Kirchner está en (viaje oficial a) China", declaró Luis D Elía, el líder de la FTV, pero aseguró que esto no quebrará su alianza con el gobierno.
D Elía acusó a la cúpula de esa comisaría de haber "liberado la zona" y acusó de ser autores materiales del homicidio a Juan Carlos Duarte, de 31 años, "un dealer de la zona que vende para esta comisaría y que se mueve con total impunidad", junto con "un chico de 17 años, de nombre Luis".
Ambos presuntos homicidas fueron detenidos este sábado, en tanto se analizaba la posible destitución de la cúpula de esa comisaría, informaron fuentes gubernamentales.
En tanto, el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD) Aníbal Verón realizó bloqueó por 24 horas el Puente Pueyrredón, en reclamo de "juicio y castigo a los responsables materiales, políticos e ideológicos de la masacre" de dos de sus militantes, Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.
Participaron de la protesta los radicalizados Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Bloque Piquetero Nacional, entre otros.
Santillán y Kosteki fueron asesinados el 26 de junio de 2002 por agentes policiales en la estación de trenes de la localidad de Avellaneda (periferia sur), tras una manifestación duramente reprimida sobre el Puente Pueyrredón.
Los piqueteros mantienen desde entonces el reclamo de aumentar el número y el monto y de subsidios a 150 pesos (50 dólares), los que benefician a unos dos millones de desocupados.
"A dos años de la masacre el presidente Kirchner no ha cumplido con su palabra empeñada de investigar hasta las últimas consecuencias sin importar quién caiga y los políticos involucrados continúan ocupando cargos oficiales, con total impunidad", denunciaron en un documento.
Los piqueteros responsabilizan de la represión de aquel día al gobierno del entonces mandatario Eduardo Duhalde, quien es actualmente presidente de la Comisión de Representantes Permanentes de los países del Mercosur.
Los asesinatos de Kosteki y Santillán habían puesto en crisis al gobierno de transición de Duhalde (2002-mayo 2003), cuando aún estaba fresca la revuelta popular que seis meses antes había forzado la caída del gobierno de Fernando de la Rúa, con un saldo de 30 muertos en todo el país.
Por la muerte de Kosteki y Santillán hay tres policías detenidos, entre ellos el ex comisario inspector Alfredo Fanchiotti, quien aquel día estuvo a cargo del operativo de seguridad.
AFP