WASHINGTON | AFP
El presidente estadounidense, George W. Bush, y su adversario demócrata John Kerry hacen fuertes apuestas para ganar la reñida batalla por el voto hispano en los Estados claves de Florida y del suroeste, dedicando más dinero que nunca para seducir a la mayor minoría del país.
Republicanos y demócratas comparten una misma opinión: los hispanos tendrán un papel determinante en los próximos comicios, con una participación récord de siete millones de votantes, un millón más que hace cuatro años, según una reciente encuesta.
Tras conseguir el 38% del voto hispano en 2000, los partidarios del presidente saliente pusieron el listón muy alto este año.
"Pensamos realmente que por primera vez, el Partido Republicano, gracias al liderazgo del presidente Bush, tiene la oportunidad de realmente captar la mayoría del voto hispano", aseguró Sharon Castillo, portavoz de la campaña del presidente.
Para justificar sus ambiciones, la vocera puertorriqueña del mandatario recordó que "los resultados de las elecciones del 2000 y las de medio mandato de 2002 demostraron que cada día el Partido Republicano va ganando más votos en la comunidad hispana y los demócratas van perdiendo".
DETERMINANTE. Por supuesto, los demócratas no están dispuestos a ceder más terreno. Al contrario, pretenden conquistar Estados que apoyaron a Bush en las últimas elecciones gracias a los electores latinos.
"El voto hispano puede determinar varios Estados en los que no hemos ganado en el 2000 y que pueden decidir las elecciones", explicó Henry Cisneros, ex alcalde de San Antonio (Texas) y ex secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano bajo la administración del presidente demócrata Bill Clinton.
"Si conseguimos el voto hispano, por ejemplo, en Florida, Arizona o Nevada, podemos ganar las elecciones", sostuvo el copresidente de la campaña de Kerry.
Castillo también pronosticó una batalla "reñida" en Florida, donde Bush se impuso con una ventaja de 537 votos hace cuatro años, así como Nuevo México donde perdió por 368 votos.
"Ahí, el voto hispano va tener un papel crucial", aseguró la vocera.
Por su parte, Jorge Ramos, autor del reciente libro titulado "La ola latina", en el que puso precisamente de relieve el papel determinante de los latinos en las próximos comicios, recordó que Bush ganó las elecciones de 2000 gracias al masivo apoyo de la comunidad cubanoestadounidense en Florida.
"Kerry ganará el voto hispano. La única cuestión es saber si logrará más del 70% de dicho voto. Si lo consigue, como lo logró Bill Clinton, obtendrá la Casa Blanca", afirmó al presentar su obra.
"Para el Presidente los latinos somos familia"
WASHINGTON
El presidente republicano, George W. Bush, "habla hispano" y conoce la comunidad hispana por haber crecido en Texas, contrariamente a su rival demócrata, el norteño John Kerry, explicó Sharon Castillo, la portavoz del mandatario.
"Que el presidente hable español es importante, pero más importante todavía es que hable hispano", declaró la vocera del ex gobernador de Texas, que busca la reelección en los comicios de noviembre.
"Hablar hispano" significa tratar "los temas importantes para los hispanos, como la pequeña empresa o el plan para la vivienda", agregó la vocera, al poner de relieve las medidas "cruciales" tomadas por Bush que favorecieron la comunidad latina. "Mejoró las escuelas a las que asisten los niños hispanos, aumentó el financiamento de algunos de los programas vitales para la educación", explicó.
"Una mayor cantidad de hispanos son ahora dueños de su propio hogar", sostuvo.
"Gracias al liderazgo del presidente, con el que los latinos se identifican a nivel personal, los hispanos saben que para él somos familia, que nos entiende, que está rodeado de hispanos", agregó la vocera puertorriqueña.
"Creció rodeado de la comunidad hispana y es algo de lo que disfruta plenamente", agregó, precisando que su médico es latino, así como su abogado. AFP