Estados deben fortalecer a las Aduanas

| "Frente a experiencias de multinacionales privadas realizando funciones de Aduanas hemos puesto en alerta al gobierno uruguayo para que no fuera a caer en esa tentación". "Fronteras abiertas, para exportar mayor cantidad de productos. Eso es lo que nos va a permitir poder crecer..."

Preocupado por el vértigo con que se intentan producir algunos cambios en la operativa portuaria de Montevideo, a medida que avanza la entrevista, las respuestas de Montemuiño encuentran un amplio campo de coincidencia con afirmaciones que el propio presidente de la Asociación de Despachantes de Aduanas del Uruguay (ADAU), Rafael Querol Vázquez, viene realizando desde el año pasado. Y es que ambos son muy claros al afirmar que "las Aduanas del mundo son los únicos organismos técnicos y jurídicos que se encuentran capacitados para cumplir con la misión del control de mercaderías de la manera más eficiente". El Lic. Mario Montemuiño es actualmente Tesorero de ADAU y en representación de la ADAU es el Presidente de la Comisión de Comercio Exterior de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay.

—La ADAU se ha autoidentificado con fuerza como el primer eslabón en la cadena del comercio exterior. En ese contexto y en virtud de los cargos dirigentes que hoy ocupa, ¿en qué lugar de importancia ubica al comercio exterior en el presente que vive el país?

—El comercio exterior es lo que permite un país abierto, un país con posibilidades de intercambio comercial fuerte. En un país como el nuestro, con tan pocas posibilidades de grandes producciones, debemos apuntar a la calidad por sobre todas las cosas para poder sobrellevar los sobrecostos. Tenemos que apuntar a esas fronteras abiertas, en el buen sentido de la palabra, a los efectos de poder exportar mayor cantidad de productos. Eso es lo que nos va a permitir poder crecer...

—¿O se crece hacia afuera o no se crece?

—...Exacto. El crecimiento grande está hacia afuera. Hacia adentro con tres millones de habitantes y con un poder adquisitivo hoy por hoy relativizado, no podemos pensar en un gran crecimiento.

—Con un producto determinado pronto para exportar ¿qué papel juega el despachante de aduana?

—El despachante juega un papel muy importante entre el sector privado y el Estado, porque es en el despachante que el Estado ha confiado la representación de los importadores y exportadores ante la Aduana. El despachante de aduana es como venimos afirmando el primer eslabón en la cadena de comercio exterior por una sencilla razón: cuando un exportador necesita colocar su producto, sobre todo cuando recién comienza, recibe al despachante para que lo guíe con las normas que ese producto necesita cumplir para poder exportar, necesita que lo asesore en cuáles son los requisitos que debe de cumplir a efectos de obtener los certificados de origen, los certificados sanitarios y todos aquellos elementos que le permiten cumplir con su comprador del exterior. El despachante también lo guía en buscar los mejores fletes, para que su producto llegue a destino de forma adecuada en calidad y en precio y lo guía a su vez en materia de seguros, todos los que sea necesario obtener para poder cubrir el riesgo de la travesía. El despachante está en todos los detalles para que la exportación se haga de manera segura y adecuada. Con ese asesoramiento que el despachante da, se transforma en una persona vital dentro de lo que es el movimiento de la empresa. De la misma forma y a la inversa sucede con la importación. Cuando un importador necesita tener un producto, aunque sepa donde quiere comprarlo, hay que guiarlo sobre cuál es el incoterm adecuado para poder comprar, según el lugar de donde venga cuáles son las cosas que debe solicitar, desde qué certificados sanitarios o de origen son convenientes para poder pagar los impuestos justos hasta realizarle toda la guía en lo que se refiere al costeo total de lo que esa importación puede llegar a valer, a efectos de poder obtener el precio adecuado del producto en plaza y saber cuál es su precio de competencia.

—Luego de los sucesos del 11 de setiembre de 2001, en EE.UU. han sido y son muy notorios los cambios, pero también el fortalecimiento de roles y controles aduaneros. ¿Aquí en Uruguay qué papel cree Ud. que está jugando la Dirección Nacional de Aduanas y cuál cree que debería jugar?

—A nivel mundial, y luego de participar en grandes foros internacionales, tanto en el foro del ALCA (área de Libre Comercio de las Américas) o en la Organización Mundial de Aduanas en Bruselas, hemos detectado que la gran preocupación de los Estados es fortalecer a las Aduanas, capacitándolas para que tomen a su cargo todas aquellas tareas que en algún momento se ha intentado entregar a particulares, tipo empresas certificadoras.

—¿Hablamos de intentos de privatización de las Aduanas?

–En algunos países se intentó que empresas multinacionales privadas realizaran el control del valor de las mercaderías en origen y le entregaban un certificado a la Aduana que era el que ésta aceptaba como valor real. Esa es una de las situaciones que siempre hemos criticado y sobre la que hemos puesto en alerta al gobierno uruguayo para que no fuera a caer en esa tentación. La Aduana está capacitada como para poder cumplir adecuadamente con su función, si el Estado la provee de los elementos necesarios como para poder actuar de manera moderna y de manera adecuada.

—Entonces ¿por qué cree que esa modernización y esa adecuación parece que comenzará por la Administración Nacional de Puertos y no por Aduanas, si tenemos en cuenta que la licitación para la instalación de un scanner para contenedores la hará la ANP?

—Nosotros tenemos la tranquilidad de espíritu que como Asociación de Despachantes de Aduana ofrecimos al gobierno -desde marzo del año 2002 y luego lo reafirmamos en mayo del 2002, con cartas al Ministro de Economía de turno (Alejandro Atchugarry) y al director Nacional de Aduanas de turno (Víctor Lissidini)- traer los escáneres que se necesitaran sin costo para el Estado. Eso nos hubiera permitido ganar la carrera por cumplir lo que en aquel momento la Aduana de los Estados Unidos ya exigía en Latinoamérica a los puertos, a efectos de obtener la certificación que hoy por hoy están exigiendo.

—¿Se les contestó que no ó no se les contestó?

—No tuvimos nunca una respuesta formal y simplemente nos enteramos que habían gestiones para realizar una licitación por parte de la ANP en la cual se iba a llamar a precios para la instalación de un escáner. Hoy nosotros decimos que nos congratulamos que vaya a existir el escáner, porque eso le va a permitir a Uruguay poder decir que se hacen los controles que entendemos que deben realizarse. Pero esos controles esperamos que los haga quien debe controlar, que es la Aduana y que el puerto, que es quien debe de ofrecer los servicios portuarios modernos y adecuados para que nuestro puerto sea bien utilizado por el comercio mundial, ponga el espacio y de esa manera se logre una conjunción de intereses adecuada a lo que el país necesita.

—¿Ustedes temen que la Aduana sea desplazada de este control y que sea el Puerto que maneje esto o un privado?

—Esperamos y suponemos que no. Esperamos que cada uno cumpla con su función. Los privados debemos cumplir con nuestro rol para que el comercio exterior sea transparente y sea adecuadamente llevado adelante, protegiendo los intereses del Estado y protegiendo los intereses de los privados y el Estado a través de diferentes organismos, tiene que cumplir con cada uno de sus roles, el Puerto tiene como rol ofrecerle a las líneas marítimas mundiales el mejor puerto, el puerto más limpio y el más efectivo para que todas quieran venir y transformen a Uruguay en un Puerto Hub y no que Uruguay sea un puerto que depende de Buenos Aires o de otro puerto vecino.

—Ud. dice ¿cada uno en lo suyo?

—Cada uno en lo suyo. La Prefectura Nacional Naval debe cumplir con la función de policía marítima como normalmente cumple, y de esa forma también tener el puerto su seguridad, y la Aduana el control de las mercaderías, en los diferentes sistemas. Una manera de no entorpecer el tránsito de las mercaderías, trabajando en forma moderna es la utilización adecuada de los escáneres así como de otros elementos de control inteligente que la Aduana está en condiciones de poder incorporar.

El nuevo papel de los despachantes en el mundo

—Si la licitación siguiera el camino de la ANP, ¿la ADAU se va a presentar?

—Si le quitan el impedimento de que los Despachantes de Aduana podamos presentarnos, con mucho gusto la Asociación de Despachantes va estar en condiciones de poder presentarse. Pero existían impedimentos que decían que los despachantes de Aduana, o empresas que integraran los despachantes de aduana no podían presentarse a la licitación. Pero volviendo a las consecuencias del 11 de setiembre de 2001: hasta esa fecha, los países en general llevado por la globalización del comercio mundial, impulsaban la liberalización total del comercio y el bajo nivel de control por parte de las aduanas, después del 11S, retornaron a ese nivel de control, intentando lograr que esa agilidad que se había logrado en los últimos tiempos, no se perdiera y que con instrumentos modernos se pudiera seguir controlando bien pero con rapidez. Una de las situaciones con la que nos hemos encontrado gratamente en diversos foros mundiales, es que muchos países le han ido otorgando al despachante de aduana una preponderancia especial, apoyándose en él de tal forma que lo consideran asimilado a un Ministro de Fe. En un país como puede ser México, el despachante de aduana prevalida las mercaderías antes de presentarlas a despacho y eso le da la seguridad de hacerse responsable por aquello que realmente declara. Chile es el abanderado de esto. Allí desde ya hace muchos años los despachantes de aduana son considerados Ministros de Fe y responsables directos ante la aduana por todas aquellas operaciones aduaneras y a su vez de esa forma la aduana no necesita de hacer tantos controles físicos, pudiendo hacer mayor cantidad de controles. Existen otros países que han ido implementando el mismo sistema como puede ser Bolivia, como puede ser Paraguay y hay otros que están encausándolo sin que el despachante de aduana suplante a la aduana en nada sino que sea mucho más representativo de la responsabilidad frente a ésta y de esa manera la aduana pueda limitar sus controles a aquellos estudios que le dice la estadística y le dicen las normas de seguridad, que deben atacar realmente. De esa manera podrán tener una mayor efectividad.

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