La Palma también hace política

| El film de Michael Moore sigue sin tener su exhibición asegurada en territorio estadounidense

Las polémicas en torno a la más reciente película del documentalista estadounidense Michael Moore continúan. Ni siquiera la Palma de Oro obtenida el sábado pasado en Cannes alcanzó para aplacar las discusiones en torno a Fahrenheit 9/11, la película del creador de Bowling for Columbine, galardonado hace dos años con un Oscar a Mejor Documental por la Academia de Hollywood.

Sin embargo, la máxima distinción otorgada por el jurado presidido por Quentin Tarantino es un fuerte espaldarazo para el documental, que actualmente tiene dificultades para ser distribuida en Estados Unidos. La empresa Disney en principio prohibió a su subsidiaria Miramax, que tenía los derechos de Fahrenheit 9/11, que distribuyera el film, una medida que provocó el alarido de "censura!" por parte de Moore y sus acólitos.

Lo que desde un siempre tuvo asegurado fue la distribuición internacional, teniendo fecha de estrenos en países como Inglaterra. En ese marco continúan las negociaciones para que pueda ser vista en Estados Unidos. El problema es que Disney no desea verse asociada a un material tan crítico hacia el gobierno de George W. Bush y menos en un año electoral. El documental de Moore indaga sobre los vínculos de la familia Bush, la familia real de Arabia Saudita y la poderosa familia Bin Laden, entre otros temas.

Luego de obtener la Palma de Oro, Moore agradeció al jurado presidido por Tarantino: "Mucha gente quiere esconder la verdad, meterla en un agujero. Pero ustedes la han sacado de ese agujero", dijo. Asimismo, el director dedicó su documental a "los niños de Irak y los Estados Unidos y también a todos aquellos que sufren por las acciones de Estados Unidos". El presidente del jurado al parecer le confesó en voz baja que "no se premió al film por su postura política sino porque resultó el mejor de los que hemos visto". De todas formas, trascendió que hubo fuertes discusiones en torno a la designación de la película que resultaría premiada con la Palma de Oro, algo admitido por la actriz Kathleen Turner, también integrante del jurado.

OPINIONES. Para algunos de los periodistas acreditados en Cannes, como el español Miguel Mora, la película de Moore es "esclarecedora" y "temeraria" y define a su director como "mezcla de Quijote iluminado y pueblerino astuto, reportero de precisión y vendedor aparentemente honrado y listo, Moore encarna los valores clásicos del EE.UU. más liberal, y por eso aspira a que sus paisanos vean su película en los centros comerciales, para influir en las elecciones de noviembre".

No todos quedaron satisfechos con los motivos esgrimidos por el jurado y uno de ellos fue Walter Salles, el director de Diarios de motocicleta, que también aspiraba a la Palma de Oro. El cineasta brasileño dijo: "No fue una sorpresa, en el sentido de que no hay ninguna intersección entre el cine que hacemos hoy en América Latina y aquel que Tarantino representa".

A esto, Turner respondió: "Tuvimos intensas y largas discusiones en torno a las películas que premiamos y no voy resumirlas en público. Sobre Diarios de motocicleta lo único que puedo decir es que simplemente no quisimos otorgarle ningún premio". Tarantino, por su parte, fue más escueto y contundente. Refiriéndose a la película de Salles dijo: "Un film no tiene solo que mostrar bonitas imágenes".

Vale la pena señalar que Fahrenheit 9/11 es el primer documental que obtiene la Palma de Oro en casi medio siglo. Hace 48 años, Jacques-Yves Costeau y Louis Malle ganaban el máximo galardón por El mundo del silencio.

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