EDWARD PIÑON
Sergio Leal fue el avión de guerra que acribilló todas las resistencias negriazules. Carlos Bueno el misil que dio en el blanco más importante y Diego Pérez el cerebro que creo el plan para ganar la batalla. Del otro lado, estuvo la lucha de Pablo Gaglianone y el despliegue de Sebastián Vázquez.
PEÑAROL. Elduayen: efectuó una espectacular atajada que impidió lo que pudo ser el empate cuando iban 1-0. Nunes: hizo un gran gol, pero pasó algún problemita a la hora de defender. Bizera: alguna distracción, pero bastante correcto en el control de los delanteros rivales. Pierre: el más efectivo a la hora de robar balones y correcto en las entregas. Diogo: generó fútbol y participó en el ida y vuelta. Pereira: ordenado y correcto en la marca, pero no tan preciso con la pelota. Pérez: el eje del equipo. Bien parado siempre, muy sólido en el mano a mano y además muy participativo a la hora de desdoblarse. Llegó varias veces y en una la mandó a guardar con un perfecto remate cruzado. C. Rodríguez: otra vez desnivelante con su veloz pique. Cuando encaró con pelota dominada abrió enormes brechas. Cedrés: no desentonó, aportó buen juego colectivo. Bueno: aunque en ocasiones fue demasiado egoísta, demostró todo su potencial como goleador. Hizo dos goles y uno de ellos fue monumental. Leal: ver nota adjunta. García: algo entreverado con la pelota. Alvarez: muy veloz, pero escaso acierto con la pelota. Leguizamón: se equivocó más de lo que acertó.
LIVERPOOL. Berbia: nada pudo hacer en los goles. Varela: enormes problemas para cerrarle el paso a Leal, fue interesante su aporte para darle salida al equipo. Landaida: ganó por arriba, pero lo complicaron por abajo. García: hizo unos buenos cierres, pero también lo doblegaron con velocidad. Vicente: luchó a destajo, pero no estuvo claro con los pases. Bobadilla: empezó bien, moviendo la pelota, pero después lo anularon. Gaglianone: el más ordenado y luchador de su mediocampo. Grunullu: en el primer tiempo demostró criterio para manejar la pelota, después se equivocó seguido. Vázquez: probó de lejos y estuvo cerca de convertir. Trabajó en defensa y también en ataque. Medina: no pudo desnivelar. Soria: por momentos insinuó convertirse en el hombre más peligroso de su equipo, pero luego lo controlaron bien. M. González: lo desbordaron. Aguiar: de entrada falló mucho en las entregas, después puso ganas y complicó.