El nuevo Solís sigue dando qué hablar

| Personalidades del ámbito cultural discuten cómo deben ser los nuevos servicios complementarios del Teatro Solís

CESAR BIANCHI LOURDES FERNANDEZ

La polémica generada a partir de que la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) aprobó la reestructura del Teatro Solís con profundos cambios en su gestión y organización, ha trascendido el ámbito comunal para instalarse también en el cultural.

Una compulsa entre gestores culturales, administradores de teatros y artistas muestra coincidencias en destacar la importancia de la reapertura del ya legendario teatro, a la vez que muchos manifiestan sus reservas en cuanto a la llegada de cines al ala lateral de la calle Juncal.

"Me parece un acierto", sostiene el productor y director teatral Mario Morgan. "Está bien que sea administrado por una sociedad fiduciaria. Adeom debería llamarse a reflexión", aconsejó Morgan al gremio, que rechazó enfáticamente el proyecto con los cambios que impulsa la Administración Arana.

El histórico edificio de la Ciudad Vieja cuenta con una plantilla de 260 trabajadores, de los que sólo permanecerán en funciones 55, según el proyecto de reestructura del teatro. "Esos 260 empleados ya han sido redistribuidos en otras áreas. ¿Por qué gravar al Solís y a todo el país —porque todos lo pagamos con los impuestos— con 260 funcionarios?", se preguntó Morgan.

Adeom también manifestó su malestar por la sustitución de cargos presupuestados por lo que considera cargos precarios a través de tercerizaciones. "No existen horas extras en un teatro moderno", dice el informe avalado por el ejecutivo comunal. Esto es apoyado por Morgan.

"Las horas extras no pueden correr, como pasa en las oficinas municipales", subrayó Morgan. "Un teatro no puede funcionar como una oficina municipal", insistió.

Para otros, más allá de la polémica, lo central es que la gente vuelva al teatro. "Desde la refacción hasta ahora es importantísimo para Montevideo rescatar el Solís", evaluó Héctor Guido, secretario del teatro "El Galpón".

"Es urgentísimo que se reabra cuanto antes. No me importa si es privatizando servicios o no, con cine o no. Ya nos quedamos sin el Sodre por más de 30 años. Varias generaciones se están quedando sin actividades culturales", dijo la cantante lírica (mesosoprano) Graciela Lassner.

"Creo que es una reestructura a fondo", agregó Guido, que puntualizó que pese a eso tiene algunas discrepancias con el plan oficial.

DEBATE. Otro de los puntos de la polémica generada en torno al Solís, es la designación directa de Gerardo Grieco —gestor cultural de la Sala Zitarrosa— como responsable del gerenciamiento del teatro. Los gestores culturales consultados lo apoyaron.

"Ha sido otro gran acierto nombrar directamente a Grieco, porque el antecedente de su administración de la Sala Zitarrosa ya lo califica", dijo Morgan. "Estoy de acuerdo con una visión empresarial. Grieco ha demostrado ser la persona más capacitada", opinó Guido.

"Si hubiese habido concurso, igual lo hubiera ganado Grieco", agregó Morgan.

El nuevo plan de la Intendencia para dotar a la administración cultural del Solís de "eficiencia" y "sustentabilidad económica", con tercerizaciones y concesiones de servicios a terceros incluidas, se aleja de la idea que en su momento planteó la administración municipal de Tabaré Vázquez: construir en el ala oeste del edificio un museo sobre el histórico teatro. En su lugar el plan propone construir cafeterías, restoranes y salas de cine.

"De alguna manera las obras del Solís tienen que financiarse, y la llegada de los cines es una forma de atraer gente también", dijo Morgan. "La reestructura del Solís acompaña la revitalización de la Ciudad Vieja con sus zonas de boliches y atractivos nocturnos", agregó el productor y director artístico.

Lassner, en cambio, prefirió destacar lo "significativo" de que las actuales generaciones de jóvenes no se vean privadas de algunos espectáculos artísticos.

"Prácticamente, la música de cámara no existe, casi no hay conciertos, y la lírica no tiene cantantes ni jubilación. Mientras haya trabajo y actividad, no me importa tanto en qué circunstancias. Si hay un cariz más comercial, pero es eficiente, bienvenido", dijo.

Guido no piensa igual. "Discrepo tajantemente con la eventual convivencia de una sala teatral con salas de cine, con un circuito mal llamado comercial. Podría suceder que un ala —anexo— se licite para que trabajen distribuidores extranjeros y proyecten un cine comercial.

El fundamento del Solís está en los contenidos del arte. Yo quiero que se contemplen los intereses culturales, y no los comerciales", señaló.

En tal sentido, Héctor Manuel Vidal, director artístico de la Comedia Nacional y uno de los tres que ocuparán esta tarea en el Solís —junto a Federico García Vigil y el mencionado Grieco—, hizo saber su adhesión al deseo de Guido.

"Yo no fui consultado y nosotros no lo definimos. Yo no sé qué tipo de cine se va a proyectar —en el anexo al Solís—. Me gustaba mucho el predio donde estaba la vieja óptica Pablo Ferrando en Bacacay y Sarandí para poner cines. Espero que lo que se haga pueda sumar y no protagonizar una oposición cultural", anheló.

ARTE CON POP. Para Vidal la clave será la programación. "Hay que cuidar la programación de la mejor manera. Ya hay mucho de lo otro, de lo comercial, en Montevideo. Me gustaba más enfrentado al Solís que integrado. Ahora espero que sume", agregó el director artístico de la Comedia Nacional y el propio Solís.

"Me preocupa que se llegue a vender pop en el cine del —anexo del— Solís", afirmó Guido. "No me imagino un Odeon de París con una sala de cine que tenga la figura de Arnold Schwarzenegger al lado de Moliére", ilustró.

¿NUEVO SOLIS?

La Intendencia prevé reinaugurar el Teatro Solís el 25 de agosto y mantendrá 55 funcionarios de los 260 existentes.

Será administrado por una sociedad fiduciaria. Se trata de un mecanismo financiero de inversión, que permite que uno o más participen en determinada actividad a través de un aporte y obtengan utilidades por ello.

Tecerizará los servicios de limpieza y vigilancia, entre otros.

Concesionará los servicios de gastronomía, restaurante, cafetería, cava de vinos, pub, venta de merchandissing, venta de artes y artesanías, servicios educativos en el espacio físico del teatro y la publicación de una revista cultural periódica.

Se contratarán pasantes en convenio con instituciones de enseñanza de hotelería y turismo para los servicios de boletería, acomodadores y porteros.

En el documento se subraya que la flexibilidad de horarios es condición necesaria para el funcionamiento del teatro y en caso de necesidad se realizarán contrataciones zafrales.

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