LONDRES | ANSA
Gran Bretaña lanzó ayer su mayor plan de emergencia sanitaria en el país, para evaluar la respuesta de los servicios de seguridad ante eventuales ataques terroristas con armas químicas y biológicas.
El ejercicio de emergencia sanitario, llamado "Exercise Magpie" y organizado por la Health Protection Agency (HPA), buscó examinar cómo responderían los servicios de seguridad y emergencia del Sistema de Salud Nacional (NHS), en caso de eventuales atentados terroristas con armas químicas.
En el plan participaron, entre otros, cientos de médicos, enfermeras, personal de ambulancias, doctores especialistas, bomberos y policías antiterroristas.
Algunos de los objetivos examinados fueron la efectividad y rapidez del personal sanitario para la descontaminación del equipo médico, como también la habilidad del NHS para lidiar con un alto número de muertos por los efectos de armas químicas.
GAS SARIN. El test terrorista comenzó en el Centro Cívico de Newcastle, norte de Inglaterra, cuando 14 voluntarios "murieron" por el gas sarín, y siguió en dirección al hospital general Royal Victoria de esa ciudad, donde se trató a 200 personas que participaron del ejercicio y simularon estar afectados por los gases letales.
Entre los directivos que participaron del operativo, estuvo el ministro de Salud, John Hutton y funcionarios del NHS local.
El año pasado Scotland Yard y los servicios de emergencia británicos lanzaron un plan similar de seguridad en el metro de Londres, por temor a ataques terroristas con armas químicas.
Este tipo de entrenamiento de seguridad continuará durante los próximos meses, ya que busca reclutar a expertos en las tareas de salvataje de víctimas por atentados.
Nigel Lightfoot, miembro del HPA, declaró que el ejercicio "Magpie" "es el primero de este tipo, que examina la respuesta de nuestro NHS en caso de atentados químicos a gran escala".
"Ante los recientes atentados en Madrid y otras ciudades del mundo, no tenemos otra salida que prevenir a nuestros servicios sanitarios a estar preparados ante lo peor", dijo el experto.
FALSA ALARMA. El ejercicio se realizó el mismo día que parte de la Terminal 1 del aeropuerto internacional de Heathrow en Londres, debió ser evacuado por la presencia de un paquete sospechoso, y más tarde reabierto al público ya que se trató de una falsa alarma.
El paquete sospechoso se encontraba en la sección de check-in de la empresa aérea israelí El-Al, pero finalmente se trató de una falsa alarma, indicó un vocero policial.
Gran Bretaña elevó su nivel de alerta máximo de seguridad, con el despliegue de policías de "incógnito" en el metro de Londres, trenes suburbanos, aeropuertos, pubs y restaurantes, a raíz de los atentados en Madrid el 11 de marzo pasado.