Con la memoria a la venta

| Critica | FABIAN MURO EL PAGO The Paycheck Director. John Woo. Guión. Dean Georgaris, sobre cuento de Philip K. Dick. Edición. Christopher Rouse, Kevin Stitt. Elenco. Ben Affleck, Uma Thurman, Aaron Eckhart, Paul Giammati. Estados Unidos, 2003.

"La ciencia ficción es el mejor campo para la discusión de ideas" dicen que decía Philip K. Dick, el escritor que falleció en 1982, poco antes del estreno de Blade Runner, la primera adaptación de uno de sus relatos para Hollywood. Esa aproximación hizo de Dick uno de los autores más singulares del subgénero, entre otras cosas porque a Dick rara vez le interesó predecir el futuro, sino más bien preguntarse qué pasó para que ese futuro se concretara. Y el futuro que Dick es, en el caso de El pago, soprendentemente parecido a nuestro presente.

Esta vez, el guionista Dean Georgaris toma como punto de partida el cuento The paycheck para libretar una película dirigida por el maestro de acción John Woo. Como suele ocurrir cada vez que alguien en Hollywood decide basarse en una ficción de Dick para producir una película, el respeto por el texto es lo menos importante. Lo esencial está en los conceptos, esas ideas que Dick decía querer discutir en sus relatos. Por esa razón, las películas sobre los cuentos de Dick se parecen muy poco a los cuentos de Dick.

El nuevo título de Woo narra la historia de Michael Jennings, un brillante ingeniero industrial que vende su talento a mejor postor. Pero en ese futuro indefinido temporalmente, las grandes corporaciones han descubierto una manera infalible de proteger su propiedad intelectual: borrar la parte de la memoria en la cual Jennings almacena todo lo relativo al encargo de turno. Usualmente, los trabajos de Jennings duran un par de meses, pero cuando lo llama un ex-compañero de facultad que se ha convertido en un magnate de la tecnología científica, las condiciones cambian. Esta vez, Jennings debe resignar tres años de su memoria, a cambio del cheque más grande que haya visto en su vida.

Sin embargo, cuando "despierta" y se dirige a cobrar la millonada de dólares, se encuentra no con un cheque, sino con un sobre lleno de cosas aparentemente inútiles. No solo eso. También descubre que varios agentes de la corporación que lo empleó lo persiguen para matarlo. A partir de ahí, Jennings tendrá que armar el rompecabezas de su pasado para poder escapar del presente y evitar una sombría premonición del futuro.

El director se apoya en esa premisa para construir un relato ágil y entretenido, con más de una guiñada a Alfred Hitchcock. Se nota que Woo debe haber visto Intriga internacional más de una vez. Affleck, con su impecable traje la mayor parte de la película, recuerda intencionalmente al Roger Thornhill que encarnó Cary Grant en el film de Hitchcock. Como Thornhill, el personaje de Affleck se encuentra en medio de un gran lío y no sabe por qué (las alusiones al director inglés no se agotan en Intriga internacional. Por ahí también se descubren referencias a Los pájaros, Psicosis y Pacto siniestro). También como el caso de Thornhill, el protagonista de El pago, es un hombre "común" que se ve involucrado en una intriga de alto vuelo.

A pesar de la presencia de estrellas como Affleck y Uma Thurman, un presupuesto generoso y el timón de Woo, quien deslumbró con sus secuencias de acción en Contracara, Una bala en la cabeza y tantas otras, la película es refrescantemente sobria y falta de pretensiones. Una vez planteado todo, la historia se desarrolla de manera convencional y con solvencia, sin rebuscadas vueltas de tuerca.

Casi huelga decir que el que vaya a buscar una adaptación más o menos fiel de Dick saldrá decepcionado. La afiebrada y esquizofrénica imaginación del escritor difícilmente hubiese admitido un final como el aquí presente. Sin embargo, El pago seguramente gustará a los que busquen dos horas de entretenimiento ágil, vistoso y con uno de los mejores de directores de acción del presente como maestro de ceremonias.

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