La Comisión de Hacienda del Senado votará hoy un proyecto por el cual se otorga descuento de cinco puntos porcentuales en el IVA a las compras realizadas con tarjetas de crédito y débito que es impulsada por los empresarios de ese sector y de toda la rama comercial, pero que es visto con recelo por el núcleo más duro que rodea al ministro de Economía, Isaac Alfie.
El escenario en que la medida podría surgir del Parlamento tiene dos puntos claros a su favor: la recaudación está "volando" y las cifras preliminares de abril así lo prueban y el repunte en el consumo ya es un hecho en la plaza.
Sin embargo desde el Ministerio de Economía se levantan todavía resistencias y, aunque no lo desechan de plano, remarcan que "hay que estudiar muy bien el impacto" de la medida.
Para sus impulsores, entre los que se encuentra el director de Rentas, Eduardo Zaidensztat y los directores del Banco República, si bien existe una pérdida cierta de recaudación ésta se compensaría por un aumento en las operaciones a través de los plásticos.
La tesis que manejan tanto los funcionarios proclives a la medida como los empresarios se basa en el supuesto que el estímulo del descuento de IVA hará que las personas opten por las operaciones con tarjetas en detrimento de las hechas al contado, donde la posibilidad de evadir es más notoria.
En Impositiva aseguran que la rebaja del IVA propuesta persigue dos objetivos: aliviar la presión tributaria y formalizar sectores de la economía que registran altos niveles de evasión. Restringidas las operaciones en efectivo el aumento de las hechas con tarjetas supondría un aumento en la recaudación. "Todo lo que haga a la formalización de las operaciones le va a servir al Estado para el control de la recaudación", dijo a El País el presidente de la Cámara de Tarjetas y gerente general de OCA, Horacio Hughes. Las tarjetas operan como agentes de retención de un 5% del IVA en las compras.
APOYO. El presidente de la Cámara de Comercio, Horacio Castells, llamó al gobierno a no temer por una baja en los ingresos. "Con esta medida se va a recaudar lo mismo o más por que se realizan las compras por un sistema formal".
Las perspectivas de los empresarios para el segundo semestre del año muestran una tendencia auspiciosa para implementar la medida. Según Hughes el consumo crecerá más que el Producto Interno Bruto en la segunda mitad de 2004.
"Si bien no hubo una recuperación salarial y de ingresos fuerte cambió la expectativa de la gente y eso repercute en sus decisiones de compra", destacó el gerente de OCA. Otro elemento a favor es "el margen de crecimiento" que tienen todavía las operaciones con tarjetas frente a las demás clases de operaciones, remarcó Hughes.
"Con la crisis la gente lo primero que hizo fue dejar la tarjeta y ahora se está reponiendo por lo que hay que aprovechar esta circunstancia", dijo a su vez el presidente del Grupo Centro, Eduardo González Gil, quien consideró "favorable" la iniciativa "para abatir las operaciones informales".
Recaudación sigue al alza
La recaudación de la Dirección General Impositiva (DGI) durante el mes de abril ha venido creciendo "a muy buen ritmo", dijeron a El País fuentes de esa repartición.
Los informantes explicaron a El País que buena parte del aumento de los ingresos de la DGI se explica por un sensible incremento del producido del Impuesto a la Renta de Industria y Comercio (IRIC).
Los mayores aportes por ese concepto se deben a la mejora de los niveles de actividad de varios sectores durante 2003, lo que redundó en una recuperación de la rentabilidad de las empresas. Las empresas cuyos balances cerraron en diciembre regularizan en abril el pago del IRIC.