WASHINGTON
Al menos medio millón de mujeres, según los cálculos de los organizadores, se manifestaron ayer en Washington, en marchas separadas y antagónicas, a favor y en contra del derecho al aborto.
La concentración de las mujeres frente al Capitolio marcó una de las más grandes manifestaciones a favor del aborto desde la realizada en 1992.
Más de 1.200 organizaciones lanzaron esta convocatoria a la que se plegaron mujeres de unas 60 naciones. Las manifestantes denunciaron que el gobierno del presidente George W. Bush está alentando la restricción del derecho al aborto y practicando una política exterior que perjudica a las mujeres, al oponerse a la entrega de fondos federales a grupos de planificación familiar que promueven o practican la interrupción del embarazo.
Bush ha firmado en los últimos seis meses dos leyes, la primera que prohíbe un método abortivo tardío, y la segunda que otorga al feto un estatus jurídico en caso de violencia contra la madre. Estos dos textos son vistos por los defensores del aborto como medios de volver a poner en la palestra el tema del derecho a interrumpir voluntariamente el embarazo.
Los partidarios dicen que las restricciones federales y estatales están socavando el derecho de aborto, y que éste podría ser derogado si Bush gana la reelección.
A la manifestación asistieron personalidades como la senadora demócrata Hillary Clinton, la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, y las actrices de cine Susan Sarandon, Sharon Stone, Julianne Moore y Whoppi Goldberg.
"Este gobierno está lleno de gente que desdeña las leyes de acoso sexual, que niega la diferencia salarial entre mujeres y hombres y considera (la legalización del aborto) la peor abominación de la ley constitucional en nuestra historia", dijo Hillary Clinton. AP y ANSA