Guerra entre "garimpeiros" y tribu india en el Amazonas

| Familiares de los muertos reclaman justicia, pero el gobierno afirma que los indios sólo defendían sus tierras

RIO DE JANEIRO | EFE

Los indios que asesinaron a 29 mineros ilegales en medio de la selva amazónica pueden quedar sin castigo, gracias a lagunas en las leyes brasileñas que siembran polémica en torno a una matanza descubierta la semana pasada.

De la masacre ocurrida hace ya casi un mes sólo se supo una vez que unos "garimpeiros", como se llama a los mineros en Brasil, denunciarán que habían sido emboscados por indios "cinta lar- ga" cuando buscaban diamantes en un remoto rincón de la Amazonia.

Dijeron que varios "garimpeiros" habían sido tomados como rehenes por los indios, pero finalmente se supo que los "cinta larga" habían torturado a sus prisioneros hasta la muerte.

Con una frialdad a toda prueba, el cacique Pío Cinta Larga, uno de los principales jefes de esta tribu, admitió esta semana ante la televisión que sus hombres mataron a los mineros.

"Ellos saben que está prohibido entrar en la reserva, pero no lo respetan. Entonces ocurrió eso", afirmó el cacique sobre la matanza ocurrida en el corazón de la reserva Roosevelt, un territorio de 2,7 millones de hectáreas riquísimo en diamantes y habitado por 1.300 indios.

"Los guerreros se cansaron de echarlos y ellos siempre volvían. Cuando los guerreros perdieron la paciencia, ocurrió eso", agregó.

"Somos guerreros. Cuando no había hombres blancos, ningu- na de las tribus eran amigas. Así es como resolvemos las cosas", agregó.

FLECHAS Y PALOS. Una investigación indica que la mayoría de los buscadores fueron alineados y luego muertos con flechas lanzadas a corta distancia, así como a golpes de palos y disparos de armas de fuego, ha dicho la policía.

Los familiares de las víctimas, que fueron enterradas el viernes en una fosa común, han comenzado a clamar por justicia.

Pero estos reclamos se han topado con defensores del indigenismo que, Constitución en mano, sostienen que los "malos" de la película en este caso son los "garimpeiros".

Estas organizaciones no gubernamentales esgrimen artículos de la Carta Magna brasileña que, pese a ser criticados por muchos por su extremo paternalismo, establecen una serie de derechos de los indios que podrían atenuar el castigo a los responsables de la matanza y hasta impedirlo.

El presidente de la estatal Fundación Nacional del Indio (FUNAI), Mercio Pereira Gomes, ha justificado la matanza en la necesidad que tienen los indios de defender sus tierras ante las invasiones de los mineros.

"Lo sentimos mucho por quienes murieron y por sus familias, pero los indios defendían sus tierras y los ‘garimpeiros’ estaban en una situación completamente ilegal", afirmó.

Sin embargo, la investigación ha levantado otras sospechas sobre algunos caciques, entre ellos el jefe Pío Cinta Larga, quien podría estar involucrado en diversas corruptelas.

El comisario Marcos Moura dijo ayer que existen "indicios serios" de que Pío Cinta Larga le vendió al menos 40 kilos de diamantes a un empresario preso en marzo pasado por tráfico de armas, quien "pagó" una parte con revólveres, pistolas y rifles.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar