WASHINGTON. - El Fondo Monetario Internacional (FMI) y los responsables económicos del Grupo de los Siete países más ricos (G7) pidieron hoy a Argentina cumplir con lo prometido en su programa económico y hacer más progresos en la reestructuración de su deuda con acreedores privados.
El Comité Financiero y Monetario Internacional (CFMI), máximo órgano político del FMI, llamó a Argentina "a seguir trabajando para la implementación total de las políticas y contenido de su programa de recuperación económica destinado a fortalecer el crecimiento".
Dentro del programa, recordó, figuran las "negociaciones destinadas a lograr una reestructuración de la deuda sostenible a través de un acuerdo en colaboración con los acreedores".
La directora gerenta interina del FMI, Anne Krueger, sostuvo que en Argentina "una expansión más robusta de la actividad dependerá de manera crítica del progreso en restaurar la sustentabilidad fiscal", incluida la reestructuración de la deuda y el fortalecimiento del sistema bancario.
Por primera vez, Krueger también subrayó que es esencial que el país "resuelva problemas en el sector de la energía".
El G7 también llama a Argentina a continuar reformas estructurales, dijo una fuente alemana. "Todavía se necesitan reformas estructurales, particularmente en el sector de la energía", indicó.
Krueger recordó que Argentina ya se comprometió a aumentar su superávit fiscal primario (sin contar el pago de intereses de la deuda) a más del actual 3% del PIB en su carta de intención con el FMI, firmada en setiembre pasado.
"El gobierno ya se comprometió a tener una tendencia (de superávit fiscal primario) creciente, sin especificar un número", afirmó.
El gobierno argentino insiste en que no quiere aumentar el superávit primario en 2005 y 2006, y que usará ese dinero para incrementar el gasto social.
Argentina "ha hecho progreso pero se requiere más progreso", precisó por su lado el Grupo de los Siete países más ricos (G7), reunido al margen de la reunión de primavera del FMI y el Banco Mundial (BM).
El secretario del Tesoro estadounidense, John Snow, dijo que el país ha avanzado al designar los bancos a cargo de la reestructuración de su deuda pública de más de 81.000 millones de dólares con acreedores privados, en moratoria desde diciembre de 2001, y con las reuniones que ha mantenido con acreedores.
"Es importante que ese progreso continúe. Alentamos a Argentina y a los acreedores a avanzar con estas negociaciones", afirmó Snow.
"Tengo confianza en que seguiremos viendo un movimiento hacia la resolución" de este tema, insistió.
Snow dijo que "es importante para Argentina (...) establecer credibilidad con el sistema financiero internacional".
"Están avanzando en la dirección correcta", estimó.
El FMI pronosticó el miércoles que Argentina crecerá este año 5,5% y el año próximo sólo 4%, contra 8,7% el año pasado y el derrumbe de 10,9% en 2002.
Argentina propuso reestructurar su deuda con los acreedores privados por medio de una drástica quita de 75% en el precio nominal de los bonos, una oferta que los tenedores rechazaron tajantemente.
El gobierno argentino aceptó el 16 de abril -tras fuertes presiones del FMI y los países del G7- recibir al Comité Global de Tenedores de Títulos Argentinos, principal organización de defensa de los inversores privados.
En la reunión del G7 participaron los máximos responsables económicos de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Japón.
AFP