BUENOS AIRES - El ex presidente Carlos Menem (1989-99) está acorralado por las denuncias de corrupción durante su gobierno y por la posibilidad de que un segundo juez argentino pida su captura internacional y la extradición desde Chile.
El juez argentino Norberto Oyarbide admitió hoy la posibilidad de emitir una orden de arresto con fines de extradición contra Menem por el delito de omisión maliciosa, al no haber incluido en su declaración patrimonial cuentas bancarias que posee en Suiza.
"Todo estaría indicando que se está trabajando en ese sentido", dijo Oyarbide al ser consultado hoy por radio Mitre sobre el eventual pedido de captura de Menem.
"Existe la posibilidad legal de pedir la extradición, porque hay un acuerdo de extradición del año 33 que fue firmado por Argentina y Chile", dijo el juez. La última citación judicial, a la que Menem no asistió, fue hecha "bajo apercibimiento de ordenar su captura", recordó.
"El lunes seguramente tomará estado público mi decisión; no quiero adelantarme", agregó.
La Cámara Federal de Apelaciones rechazó ayer un pedido de los abogados de Menem para que Oyarbide sea separado de la causa.
Sobre Menem ya pesa una orden de arresto con fines de extradición ordenada el martes pasado por el juez federal Jorge Urso.
Urso dictó la medida luego de que el ex presidente neoliberal eludió cuatro citaciones para ser interrogado en una causa por presunto pago de precios superiores a los de mercado en la construcción de dos cárceles en la provincia de Buenos Aires.
Urso es el juez que arrestó a Menem durante 167 días en 2001 por tráfico ilegal de armas. Tras casi seis meses de detención Menem fue liberado por un polémico fallo de la Corte Suprema de Justicia.
Tanto Urso como Oyarbide fueron blanco de críticas por parte de Menem, quien indicó que están bajo el mando del "ministro (de Justicia Gustavo) Beliz y el presidente (Néstor) Kirchner".
"Están totalmente sometidos a lo que dicen sus amos", aseguró.
Menem, de 73 años, pidió que "termine esta verdadera cacería de brujas que se ha puesto en marcha en Argentina a partir de algunos jueces, no de todos".
"Es una persecución encarnizada desde el punto de vista político, especialmente a partir de un juez, el juez Urso, que se olvidó de estudiar alguna materia de derecho internacional", enfatizó en declaraciones a Radio Colonia, situada en Uruguay pero sintonizada en Argentina.
Menem afronta además otro escándalo por corrupción luego de que tres ex funcionarios de su gobierno admitieron que ministros y algunos secretarios y subsecretarios de estado cobraban sueldos ilícitos por 50.000 dólares.
La confesión la hicieron en los últimos días durante un juicio oral por corrupción que se le sigue a María Julia Alsogaray, quien fuera influyente funcionaria durante el gobierno menemista.
Menem -que vive en Santiago de Chile junto a su esposa Cecilia Bolocco y su pequeño hijo Máximo- aseguró que "jamás" utilizó dinero de los fondos reservados del Estado en su beneficio y que tampoco pagó "sobresuelos" a sus funcionarios.
"No tuve jamás noticias de eso, jamás. Si hay que hacer una auditoría, no hay ningún inconveniente", afirmó.
AFP