La Dirección Nacional de Aduanas (DNA) se anotó ayer dos éxitos al lograr desarticular en Rivera una maniobra con madera que según algunas fuentes es varias veces millonaria en dólares y confirmarse que un depósito en Colonia contenía mercaderías en tránsito por valores superiores a los declarados, lo que implicaría otro monto, de casi un millón de dólares.
RIVERA. Treinta días después que aduaneros y policías apostados en Paso Manuel Díaz evitaran el ingreso a territorio nacional de un cargamento conformado por 23 metros cúbicos de lapacho, quedó en evidencia una maniobra varias veces millonaria en dólares, que puede tener insospechadas derivaciones.
La documentación y la madera requisada, dejaron entrever que se venía produciendo el ingreso al país de cientos de metros cúbicos de lapacho y otras maderas duras de procedencia brasileña, en la mayoría de los casos adquiridas por empresas fantasmas.
En el marco de la más absoluta reserva, el juez de Rivera, Néstor Valetti, junto al Comando de la Jefatura local y personal designado por la DNA iniciaron una investigación que incluyó varios allanamientos en este departamento y en otras partes del país.
Ayer, el magistrado dispuso la detención de varias personas, entre ellos, del actual receptor de Aduanas, un ex subreceptor, un funcionario de menor jerarquía y de acuerdo a los trascendidos, ha sido requerido un ex receptor, actualmente separado del cargo.
El voluminoso expediente ya tiene centenas de folios, en virtud de que se trata de una maniobra que tendría larga data y que ya se han recabado numerosos antecedentes sobre ella.
COLONIA. Mientras, en este departamento y tras inspeccionar el depósito de una empresa importadora en el que había mercadería en tránsito no declarada, la DNA detectó una maniobra que oscilaría entre los 500.000 y el millón de dólares, dijo a El País el titular del organismo, Nilo Pérez.
Según el jerarca, la mercadería que había sido declarada tenía un valor de 68.000 dólares. En el operativo también intervinieron funcionarios de la Dirección General Impositiva (DGI) y ya tiene información sobre él la jueza Julia Starico.
Pérez aseguró que esta operación podría ser parte de otra que gracias a la colaboración de la Aduana uruguaya fuera detectada en territorio brasileño por un monto de seis millones de dólares, en una empresa de ese país que trabajaría en acuerdo con esta firma.
"Es bueno que se sepa que vamos tras el contrabando en gran escala, que es el que en definitiva perjudica a la economía del país en función de que una vez ingresado, se distribuye en múltimples bocas de salida", agregó el jerarca.
Pérez dijo que en el referido depósito había mercadería no declarada, que según los técnicos del organismo consiste en los siguientes elementos: 333 notebook, 339 cámaras de foto digitales, 549 teléfonos, 23 equipos de comunicación, 2.519 relojes, 1.400 herramientas, 295 carteras, 13 instrumentos musicales, 18.500 piezas de bijoutería para cabellos y cinco bombas de agua.
Asimismo, en el mismo depósito fue detectada mercadería que si bien estaba declarada, su número era inferior al especificado en las facturas.
En esa mercadería se incluyen 23.394 piezas de equipos electrónicos, 9.585 partes de accesorios de computación, 13.503 elementos de equipos médicos, 551 armazones de lentes, 411 artículos deportivos y 57 autopartes.
(Producción, corresponsal en Rivera y Redacción).
Jueza se constituye
La jueza de Carmelo, Julia Starico se constituirá hoy en la Zona Franca de Nueva Palmira para iniciar una investigación presumarial por un presunto contrabando en insumos informáticos y equipamientos médicos por valor de un millón de dólares que pretendieron ser ingresados al país, dijeron a El País fuentes judiciales.
Un allanamiento realizado por personal aduanero en la Zona Franca de esa ciudad detectó que había una diferencia importante entre la mercadería declarada y la que fue encontrada en el depósito.
Ayer el director de Aduana, Nilo Pérez se comunicó personalmente con la jueza subrogante de la sede de Carmelo para informarle del caso.
A última hora personal de Aduana viajó a Carmelo para entregar a la magistrada los antecedentes del caso.
Las fuentes adelantaron que la jueza iniciará un presumario para detectar las responsabilidades penales. Para ello se constituirá en el lugar a los efectos de comenzar las actuaciones.
Paralelamente se iniciará un proceso aduanero por la presunta infracción.