Uruguay se aseguró restricción equitativa de parte de Argentina

| Para sumar más problemas, la quinta unidad de la Central Batlle bajó en 100 megavatios la disponibilidad de energía. Scaglia realiza gestiones en Buenos Aires

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La rotura de la quinta unidad de la central de generación Batlle y Ordóñez en la tarde del domingo disminuyó en 100 megavatios la disponibilidad de energía y obligó a una gestión de urgencia del presidente de UTE, Ricardo Scaglia, y del gerente general de la empresa, Carlos Pombo, para que se restablezca la provisión de 120 megavatios provenientes de la central argentina Güemes, lo que al cierre de esta edición aparecía como muy factible.

Asimismo, fuentes oficiales indicaron a El País que Argentina no firmó un compromiso con Uruguay, pero existe la "seguridad" de que el vecino país "reducirá el suministro de energía en la misma proporción que lo hace internamente".

"Uruguay logra un tratamiento nacional", reafirmaron las fuentes.

El tema fue motivo de diálogo entre el presidente Batlle y el canciller Rafael Bielsa en la víspera en Montevideo. A mediodía, Bielsa concurrió a la residencia oficial del Prado para almorzar con el presidente. En la instancia participaron, además, el ministro Opertti y los embajadores Alberto Volonté y Hernán Patiño Mayer.

"El asunto se descomprimió y fue quitado de la agenda políticodiplomática para dejar que corra a nivel técnico", insistieron las fuentes.

"Argentina tiene claro que a Uruguay le va a dar un tratamiento que no lo perjudique porque desde 1979, cuando se inauguró Salto Grande, tiene un alto intercambio de energía y generalmente, Uruguay le ha dado a Argentina", agregaron.

"Argentina sabe que cuando Salto Grande comience a funcionar a pleno necesitará del respaldo uruguayo". Las fuentes señalaron que la crisis energética uruguaya es provocada por la sequía y que en cambio la argentina "es mucho más profunda".

DIFICULTADES. UTE pidió ayer por escrito a Cammesa —que administra el mercado mayorista eléctrico argentino— que permita que la central Güemes la provea de 120 megavatios en compensación por los 150 que dejó de entregar por un desperfecto técnico la semana pasada. Scaglia explicó a El País desde Buenos Aires que en la medida que las productoras de gas natural argentinas cumplan el compromiso de incrementar en 5 millones de metros cúbicos diarios el suministro de ese fluido, las instalaciones mencionadas de la central podían volcarse a satisfacer la demanda de UTE.

La situación es compleja porque la reparación de la unidad con desperfectos de la Batlle insumirá por lo menos tres días y no están dadas las condiciones para utilizar la denominada "sala B" que data de 1948 y que estaría pronta recién en dos o tres días.

A esto se suma que recién sobre el 4 de abril UTE va a tener el gas-oil necesario para aumentar la capacidad de generación en la central La Tablada.

"Si se consiguen esos 120 megavatios, que se suman a los 20 que nunca se cortaron originados en Argentina y los 70 que entrega Brasil por Rivera, estaríamos en 210 y con la situación controlada", explicó Scaglia.

El jerarca se reunirá hoy con autoridades de la central Güemes.

Hasta el domingo, la demanda uruguaya se satisfacía con 300 megavatios procedentes de Salto Grande, 500 de las represas de Río Negro, 70 de Brasil, 20 de Argentina y unos 300 de las centrales térmicas.

ALTERNATIVAS. Una de las alternativas técnicas que Uruguay puso sobre la mesa para paliar los problemas energéticos es que el gas natural que Bolivia ofreció a Uruguay sea utilizado en centrales argentinas para generar para la demanda local, informó a El País el director de Energía, Alvaro Bermúdez. El gobierno boliviano puso formalmente el gas a disposición de Uruguay, pero no existen centrales de generación operativas en el país (en abril se abrirán las ofertas para construir una en el departamento de San José).

Por este motivo, se baraja que Uruguay pague el gas que sería utilizado en instalaciones en la vecina orilla.

Por otro lado, Bermúdez explicó que mientras se procesa esta alternativa —que no es sencilla— Uruguay planteó una restricción en las exportaciones de electricidad argentina más acotada. La energía que se dejó de mandar equivale al 30% del consumo uruguayo aproximadamente. Bermúdez explicó que un corte razonable sería el equivalente al 10% del consumo, o eventualmente algunos puntos más pero no más allá del 20%.

BRASIL. Mientras tanto, se sigue estudiando la posibilidad de reforzar el ingreso de energía desde Brasil pero esto enfrenta dificultades técnicas en Argentina.

Ayer por la mañana, el ministro de Industria, José Ignacio Villar, dijo que la capacidad de generar electricidad a través de tecnología hidráulica ya está colmada y se debe apuntar a la alternativa térmica. Para el jerarca, es fundamental fortalecer el comercio de energía con Brasil, para evitar la dependencia de Argentina.

Asimismo, Ancap ya realizó las compras de combustible correspondientes a las centrales de La Tablada y Batlle y en estas horas espera recibir los embarques.

El director del ente, Fernando Saralegui, subrayó a El País que "no hay problema" con el suministro de combustible para ambas estaciones generadoras de energía.

Según el jerarca, la central de reserva llamada La Tablada será provista con 30.000 metros cúbicos de gasoil, mientras que la planta eléctrica Batlle recibirá unas 15.000 toneladas métricas de fuel oil.

"Ya dispusimos las compras la semana pasada. El combustible está llegando en estos días", afirmó Saralegui.

Ahorro: bajaron la tensión de 220 a 209

Argentina comenzó en la víspera a ahorrar energía para enfrentar la encrucijada que el gobierno y analistas atribuyen a la deserción del Estado del sector energético, la falta de inversiones y la discusión pendiente por los niveles tarifarios.

La deserción del Estado de áreas estratégicas generó una situación extremadamente difícil para el desarrollo del país, dijo el presidente Néstor Kirchner en un acto en la casa de gobierno.

El gobierno de Kirchner adoptó este lunes la primera medida, al bajar la tensión eléctrica un 5%, según comunicó la firma estatal administradora del mercado de electricidad. La decisión gubernamental consistió en disponer un descenso de 220 a 209 voltios en la tensión, sin afectar a los artefactos domésticos, en el camino de declarar en emergencia al sistema eléctrico nacional.

Tras comunicar la medida a las empresas distribuidoras, la administradora estatal dijo en una declaración de prensa que el racionamiento dependerá de la evolución de la situación energética.

La compañía administradora indicó que no se realizarán cortes a los usuarios con contratos ininterrumpibles, entre los que se encuentran los clientes residenciales.

No obstante, la empresa dijo que seguirá en pie la instrumentación de interrupciones parciales programadas para los sectores de la economía con contratos interrumpibles, entre ellos industrias y comercios.

Las usinas térmicas de electricidad, que generan un 50% del total de electricidad del país, tienen al gas como su principal combustible.

La demanda de electricidad está en franco ascenso, luego de registrarse un repunte de más de 8% en la economía en 2003, tras una contracción de 10,9% en el Producto Interno Bruto (PIB) en 2002.

La economía creció 8,7% en 2003 y se espera un aumento de 5,5% en el PIB para este año, según la pauta fijada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la última carta de intención. AFP

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