BUENOS AIRES
El gobierno argentino aseguró que le atribuye una "importancia superlativa" al robo de casi tres toneladas de explosivos de una planta de la empresa estatal Fabricaciones Militares, denunciado hace un mes.
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, consideró que no se debe minimizar este hecho y sostuvo que la obligación del Estado es trabajar en la investigación para recuperar el material sustraído.
"(El robo) tiene una importancia superlativa, que el gobierno se la ha dado en su justa medida", señaló Fernández en declaraciones a Radio Mitre.
La policía federal y la justicia de la ciudad bonaerense de Azul intentan determinar el paradero de 2.820 kilogramos de un poderoso explosivo que desaparecieron posiblemente en enero último de una planta de Fabricaciones Militares de esa zona, aunque el hecho fue denunciado en febrero.
El explosivo, denominado "nago", es el mismo que fue utilizado para el atentado perpetrado en 1994 contra una mutualista judía (AMIA) de Buenos Aires, que causó la muerte de 85 personas y centenares de heridos.
Sin embargo, el volumen de "nago" desaparecido en una planta de Azul, a unos 350 kilómetros al suroeste de la capital argentina, es siete veces mayor al utilizado para aquel atentado.
Según informó la prensa argentina los investigadores no creen que el móvil de la desaparición del explosivo sea el económico, ya que el valor de la carga es de unos 3.000 pesos (unos 1.030 dólares), estimaron fuentes de la compañía Fabricaciones Militares, que depende del Ministerio de Economía.
El juez federal de Azul, Juan José Comparato, dijo que la denuncia se radicó el 27 de febrero último, cuando se descubrió el faltante, pero "probablemente la desaparición ocurrió en enero". EFE