AYOTZINAPAN, Mexico | AP
Con un operativo en el que intervienen 40 efectivos del Ejército, cinco expertos en cavernas y dos buzos británicos, México inició ayer el operativo de rescate de seis espeleólogos ingleses atrapados desde hace 8 días en una gruta de la sierra de Puebla.
Los espeleólogos británicos, bloqueados en una lejana y profunda cueva de la sierra norte del estado de Puebla (a unos 110 km al este de la capital mexicana), esperan recibir la ayuda de dos de sus compatriotas, que por la mañana iniciaron el descenso a la gruta.
La expedición de los británicos generó suspicacias en México, luego de que el martes los espeleólogos rechazaron ser rescatados por las autoridades locales, en espera de que el operativo lo realizaran expertos del país europeo. Al parecer, varios de los expedicionarios atrapados son militares y el objeto de su aventura subterránea no está del todo claro.
PROTESTA. El miércoles, desde Honduras, donde realiza una visita oficial, el presidente Vicente Fox anunció la presentación de una nota de protesta y la solicitud para que Londres aclare si se trata de militares y, en tal caso, qué estaban haciendo en territorio mexicano.
Los seis espeleólogos atrapados iniciaron su estadía en la sierra de Puebla el pasado 28 de febrero, y aunque su líder aseguró que se trata de un "entrenamiento civil de aventura", un portavoz del ministerio británico de Defensa informó en Londres que la expedición era "oficial".
Un comunicado de la embajada británica en México había apuntado que se trataba de un grupo civil de aficionados del "Combined Services Caving Association", organismo apoyado por la Royal Geographical Society.
Los buzos ingleses de la "British Cave Rescue", Richard Stanton y Jason Mollison, y otros dos submarinistas mexicanos encabezan el rescate de manera coordinada con el Ejército de México, informó el mayor británico Stephen Whielock, líder de la expedición de espeleólogos.
El operativo de rescate no es fácil, ya que para llegar al lugar donde los espeleólogos permanecen atrapados, los buzos de rescate deberán caminar, nadar, bucear y escalar, un proceso que durará aproximadamente varias horas, detalló Whielock.
CON VIVERES. Los cautivos británicos aún tienen suficiente alimento como pasta, galletas y productos deshidratados que consumen en un espacio seco, del tamaño de una cancha de básquetbol a más de 200 metros bajo tierra.
En Ayotzinapan, un pequeño poblado rural en el corazón de la Sierra norte de Puebla, el rescate de los ingleses sorprendió a los lugareños, poco acostumbrados a la presencia de medios de comunicación y funcionarios del gobierno.
Desde el miércoles, decenas de reporteros, periodistas gráficos y camarógrafos abarrotan los húmedos senderos del pueblo, mezclándose entre los militares, personal de la Cruz Roja, representantes de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Puebla, y miembros de la secretaría de Energía de México (Sener), que portan equipo para medir radiactividad natural.
La Sener está presente en Ayotzinapan con el fin de descartar el rumor de que los exploradores estaban buscando uranio o gas radón.