Aunque la cantidad de espectadores bajó durante el 2003, la industria cinematográfica en Estados Unidos incrementó su recaudación. Los 9.500 millones de dólares conseguidos significan que fue la segunda recaudación más elevada en la historia de la industria desde 1950. De todas maneras, el número de personas que fueron al cine en Estados Unidos se situó en 1.570 millones, lo que representa una caída del 4 % respecto al 2002.
Para el presidente de la poderosa Asociación del Cine Estadounidense, Jack Valenti, las cifras no se pueden comparar con las del boom de los años ’30 y ’40, durante los cuales se vendían 4.000 millones de entradas por temporada. En aquellos tiempos el cine no tenía la competencia de otros medios audiovisuales que vinieron a impactar hacia los ’50, cuando la televisión emerge como una alternativa implacable.
También en el presente se plantean otras competencias: la propia televisión ofrece un servicio mucho más sofisticado a través del cable y el satélite, por Internet se bajan miles de películas y el alquiler de DVD se ha incrementado. "Pero pese a la competencia creciente, las salas de cine siguen encantando y siguen prosperando", afirmó el ejecutivo de 82 años al presentar las cifras en un show para el circuito exhibidor estadounidense montado en Las Vegas. "Los cines aún cautivan a la audiencia porque como ya lo he dicho varias veces, lo que se ofrece a los consumidores es una experiencia épica única y una aventura social encantadora, que no puede imitar en sus hogares".
No es menos curioso el dato de que de las películas estrenadas por los grandes estudios son minoría. De los 473 lanzamientos realizados durante el 2003, siempre en Estados Unidos, solamente 198 provenían de las empresas Paramount, Sony, Warner, Metro, Universal, Walt Disney y Fox, que integran la asociación presidida por Valenti. "El año pasado, esos estudios desembolsaron cerca de 103 millones de dólares cada uno para hacer y promocionar sus películas —dijo Valenti—, lo que equivale a un aumento del 15 % respecto del año anterior".
ADIOS. En medio de la danza de números favorables, Jack Valenti anunció su retiro. "Miro todo esto con emociones encontradas, porque cuando has hecho algo durante tanto tiempo, es muy difícil decir adiós. Pero como en cualquier trabajo, es mejor irse antes de que la gente te lo pida", bromeó quien estuvo en el cargo durante 38 años.
"Puedo resumir en dos palabras mi máximo éxito en todo este largo tiempo: he sobrevivido", agregó. Fue la fórmula que encontró para zurcir con sonrisas las varias tormentas que debió enfrentar el hombre que impulsó el sistema de calificación de films en su país y por el cual muchos críticos descargan sus dardos sobre Valenti, acusándolo de ser muy tolerante con las películas violentas y muy duro con las de contenido sexual.
Quien fuera asesor y amigo de Lyndon Johnson (1963-1969) fue uno de los críticos más virulentos de la exhibición del seno de la cantante Janet Jackson durante la final del Super Bowl en febrero pasado.
Recientemente perdió el juicio iniciado por los estudios independientes en respuesta a la prohibición del envío de copias promocionales a los miembros de la Academia de Hollywood, impuesta por Valenti. Ese era uno de los pocos medios que tenían los independientes para hacer conocer sus films, estrenados con escasos recursos publicitarios.