LIMA | Oscar Vilas (Enviado)
Perú y los países del Mercosur retomarán el próximo 13 de abril, a pedido de Uruguay, las negociaciones para definir la lista de productos sensibles que quedarán exentos de la desgravación arancelaria acordada en el marco del tratado de libre comercio suscrito entre ambas partes que implicó la transformación del país andino en un asociado al bloque subregional al igual que Bolivia y Chile, revelaron fuentes del gobierno peruano.
Mientras tanto, la administración de Alejandro Toledo enfrenta duras presiones de sectores agrícolas para que se revise el acuerdo con el bloque, los que exigen mayores niveles de protección a la producción local. La discusión del mes próximo se centrará en la definición de la nómina de productos que integrarán las listas de desgravación arancelaria que tienen diversos plazos de vigencia.
El tema es crucial para la puesta en marcha efectiva del acuerdo porque involucra a los niveles de protección de los que disfrutarán productos y sectores durante el plazo de adecuación del tratado, explicaron los informantes.
Fuentes del gobierno uruguayo explicaron a El País que en diciembre pasado se acordó un cronograma de desgravación de tres niveles. Los productos que integran el primero tendrán un desarme inmediato de los impuestos aduaneros para el comercio entre ambas partes. En el caso del segundo la desgravación se producirá a mediano plazo y el último está constituido por una lista de productos denominados sensibles cuyos gravámenes dejarán de regir recién a largo plazo.
Sin embargo, desde la última ronda de negociaciones hasta ahora Perú extendió la nómina de productos sensibles en 1.600 artículos, 250 de los cuales corresponden al sector agrícola. En Montevideo la decisión del gobierno de Toledo es considerada un "incumplimiento" del tratado. Si bien las autoridades uruguayas están dispuestas a "contemplar" las necesidades peruanas se exigirá que sus representantes cedan, al menos en parte, en sus pretensiones.
RECLAMO. El presidente de Covinagro —una de las más poderosas corporaciones del sector agrícola local—, Luis Zúñiga, reclamó esta semana que se revise el acuerdo y se "corrijan" las "distorsiones y deficiencias" que implica el tratado porque de lo contrario el proceso de integración comercial "afectará al 95% de la producción nacional".
El viceministro de Agricultura peruano, Lander Pacora, advirtió que no sería conveniente ceder a las presiones del sector privado porque las negociaciones entre Perú y el Mercosur están su etapa final. "Estamos en la cola de la negociación, discusión que está alrededor de las partidas arancelarias, es decir qué partidas entran y salen de los diferentes plazos de desgravación, por lo tanto, la parte de la negociación misma ya está hecha, ya está todo y no puede haber un retroceso", subrayó.
Pese a ello el funcionario admitió que el asunto excede las potestades de su Ministerio y re- conoció que revisar o no los acuerdos con el Mercosur debe- rá ser una decisión que se adopte al más alto nivel del gobierno peruano.
Iniciativas con el BID hoy a estudio
El gobierno uruguayo negocia tres proyectos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por U$S 245 millones que serán aprobados entre junio de este año y enero de 2005, lo que lo dejará casi todo la ejecución para la próxima administración.
En el caso del Programa de Apoyo a la Generación de Empleo se estima que se apruebe en setiembre y su ejecución irá entre tres y cinco años con un desembolso por U$S 100 millones. Las líneas principales para la generación de empleos serán las "actividades comunitarias" destinadas a desempleados que sean jefes y jefas de hogares pobres con niños a cargo y los incentivos a la contratación de mano de obra por el sector privado, especialmente dirigido a los jóvenes.
En el caso del programa de infraestructura vial son otros US$ 100 millones que serían aprobados en enero de 2005 y apuntan a rehabilitar y mejorar los llamados corredores de integración con Argentina y Brasil.