Un empresario argentino, que era dueño de una firma de importación y exportación, se encuentra requerido por una estafa contra el Nuevo Banco Comercial avaluada en U$S 337.500 y que quedó al descubierto durante la semana pasada. Las autoridades policiales estiman que el autor del fraude se encuentra en su país, luego de haberse apoderado de la abultada suma de dinero.
El empresario de iniciales M.D.H. había presentado al Comercial una carta de crédito de una institución financiera holandesa, con el fin de solicitar una línea de crédito por el monto mencionado y destinada a la importación de cigarrillos. La petición no llamó la atención de las autoridades bancarias, puesto que el empresario era cliente de la institución y desde hacía tiempo venía operando su cuenta, su giro de actividad comercial era precisamente el de la importación de productos tales como cigarrillos. De todas formas, el empresario insistió en que, contrariamente a lo que se hace en estos casos, el dinero le fuera entregado a él y no girado a la empresa que iba a realizar la exportación.
Cuando el banco finalmente aprobó el otorgamiento del crédito por los trescientos mil dólares, los controles internos advirtieron el vuelco que había adoptado la situación.