Lunes 22 de marzo de 2004 | Año 86 - Nº 29676
Internet Año 9 - Nº 2787 | Montevideo - Uruguay
Inicio
Suscriptores
Reg. de usuarios
Publicidad
Correo
 Noticias
Todos los títulos
Editorial
Nacional
Ciudades
Internacional
Economía
Deportes
Espectáculos
Ecos
 Suplementos
Agropecuario
Cocinemos con Amor
Cultural
De los domingos
Di Candia
Economía y Mercado
Jardines
Paula
Que pasa
Sábado Show
 Producción Digital
América del Sur
La semana en el país
Tiempo libre
Uruguayos
Diarios del mundo
Anuarios
Biblioteca
 Servicios
Clasificados
Carteleras
Buscador
Meteorología
Avisos Fúnebres
Titulares por email
Congresos y ferias
Correo
 Especiales
Carnaval 2003
Carnaval 2004
U. Europea hacia el Este
Tensión EE.UU - Irak
Cumbre de la tierra
Rodó en Inglaterra
Ver todos
 Participación
Foros
Ecos
Correo
Ajedrez
  - Ciudades
LOS AVANCES DE LA CIENCIA PUEDEN HACER QUE UNO DE LOS SEXOS RESULTE SUSTITUIDO
Hombres y mujeres: centro de la vida
¿Los hombres y las mujeres son necesarios? ¿Resultarán obsoletos? La pregunta puede sorprender y estremecer. Algunos, incluso pueden considerarla casi absurda. Sin embargo, determinados avances científicos en materia de reproducción le dan relevancia. En la serie de artículos del prestigioso diario "The New York Times", con motivo del aniversario de su sección especializada "Science Times", que El País publica en exclusividad para Uruguay se abordan distintos aspectos del tema. No hay que inquietarse: la respuesta es que son y serán necesarios.

THE NEW YORK TIMES

¿Los hombres y las mujeres son necesarios? ¿Resultarán obsoletos? La pregunta puede sorprender y estremecer. Algunos, incluso pueden considerarla casi absurda. Sin embargo, determinados avances científicos en materia de reproducción le dan relevancia. En la serie de artículos del prestigioso diario "The New York Times", con motivo del aniversario de su sección especializada "Science Times", que El País publica en exclusividad para Uruguay se abordan distintos aspectos del tema. No hay que inquietarse: la respuesta es que son y serán necesarios.

Hay abundantes pruebas que sugieren que las mujeres son el primer sexo ancestral, el sexo del que derivan los hombres.

Los niños deben sus vidas a sus madres en más de un sentido. Pero experimentos recientes con células madre dan indicios de que las mujeres y no los hombres podrían eventualmente resultar obsoletos.

Hay que reconocer que un futuro posfemenino suena algo rebuscado. En muchas especies, incluyendo la nuestra, el orden corporal básico es femenino, en tanto lo masculino es apenas un adorno agregado a último momento.

Algunos grupos de insectos, peces y lagartijas están formados sólo por hembras, que dan a luz sólo hijas. En cambio, la naturaleza nunca ha atestiguado la aparición de una población sólo de machos que se autosustente.

Por cierto, los hombres son conocidos por sus gametos baratos, abreviados y su conmovedora necesidad de contar con la calidez y la riqueza de la mucho más masiva célula sexual femenina para concretar sus sueños de inmortalidad. Podría pensarse que deberían ser humildes y mostrarse agradecidos y obsequiosos. Pero, parece que en algún punto del camino los escurridizos flagelados encontraron una posible vía para cortarse solos.

SORPRESA. Estos son los preocupantes resultados que amenazan al matriarcado: en la pasada primavera del hemisferio norte, luego de años de esfuerzos, investigadores de la Universidad de Pennsylvania y de otros centros anunciaron que podrían producir óvulos en el laboratorio, partiendo del tejido embrionario tomado de un ratón hembra o macho.

Esos óvulos de laboratorio y su acompañante matriz folicular fueron tan persuasivos que incluso secretaron y respondieron al estrógeno, la hormona femenina arquetípica.

En setiembre, investigadores de Japón dijeron que también podían crear pequeñas células de esperma robustas en el laboratorio, pero solo partiendo de células madre embrionarias de un animal macho. Resulta que el programa para la fabricación de óvulos está almacenado en los cromosomas que comparten machos y hembras. Pero, para poder producir esperma es necesario tener ese otro cromosoma "Y" truncado, genéticamente penoso, que sólo un macho puede ofrecer.

Por consiguiente, en teoría, células de machos podrían usarse para producir óvulos y esperma, y los dos podrían mezclarse para producir una nueva generación. Esto no sería partenogénesis como la que se ve en los casos de las lagartijas de cola látigo o las otras pequeñas comunidades exclusivamente femeninas de la naturaleza, con el padre únicamente capaz de producir individuos de su propio sexo, con la consiguiente limitación de sus poderes para superar genómicamente a los parásitos.

Esto sería similar a la reproducción sexual de macho y hembra a la antigua. Se podrían mezclar los óvulos y esperma fabricados para generar por igual chicos y chicas. Salvo que, para qué tomarse la molestia de producir mujeres, si no se necesitan madres para que porten esos óvulos Se podría tener una robusta diversidad en la reserva genética humana. Es una perspectiva inquietante.

SIN EXCUSAS. Las mujeres tienen el útero, que facilita la procreación. ¿Pero, cuánto tiempo más puede ese detalle anatómico ser un impedimento para alcanzar la completa obsolescencia de las mujeres?

Investigadores ya lograron mantener chivos con vida en úteros artificiales, una gran pecera burbujeante, durante semanas. No puede estar lejos el día en que se logre un capullo exoamniótico de servicio completo.

Teniendo en cuenta los desarrollos recientes e inminentes, Rebecca West —periodista, novelista y compañera de H. G. Wells— fue sorprendentemente visionaria al observar que la maternidad es "como el caballo de Troya propio".

Sin embargo, mientras contemplan lo que desde algún enfoque puede considerarse su propia falta de relevancia, las mujeres pueden darse ánimo con una lección más inmediata que surge de los últimos resultados experimentales. Si dentro del genoma de cada hombre hay una pequeña madre deseando liberarse, entonces, no hay más excusas a la hora de cambiar los pañales.


Tel/Fax redacción digital: 900 2338 - Asistencia al usuario: 903 1986
Plaza Cagancha 1356/204, CP. 11100 , Montevideo-Uruguay
Copyright © EL PAIS S.A. 1918-2012
Imprimir
Enviar nota por correo
Todos los titulos
Tamaño del texto