Jorge Abbondanza
"No podemos ser responsables de la seguridad de los extranjeros si entran a España con intención de disfrutar de sus vacaciones" dice el comunicado emitido por ETA, banda separatista vasca que parece dispuesta a elegir blancos turísticos durante la próxima temporada europea.
El año pasado, 52.400.000 viajeros eligieron a España como lugar de veraneo, a pesar de que ETA "empezó a tener como objetivo los intereses turísticos en 1979, de manera sistemática".
Este año las preocupaciones de la policía española frente a los desafíos de esa organización armada serán múltiples, ya que a la masa de turistas llegados mayormente de otros países europeos se sumarán las elecciones nacionales (en marzo) y el casamiento del príncipe de Asturias (en mayo), que obligarán a desplegar enormes redes de seguridad .
Cálculos oficiales estiman que desde 1968, los atentados de ETA han costado más de ochocientas vidas: en esa lista caben algunos operativos que provocaron masacres (como el del supermercado Hipercor de Barcelona) y el famoso asesinato del almirante Carrero Blanco, que en 1973 dejó a Franco sin su heredero designado.
Ahora, ETA resolvió divulgar por adelantado un plan militar para el verano: la advertencia fue cursada a numerosas agencias de viaje de países de Europa, aclarándoles que se les formulaba ese llamado "para que no colaboren con el Estado español y no promocionen su territorio como destino turístico".
Por otro lado, el diario madrileño El Mundo señala que ETA dispone en América Latina de 130 militantes, mayormente afincados en México, Venezuela y Cuba, aunque en menor número también en Uruguay, Argentina y Panamá.
"La dirección de ETA —agrega el diario— mantiene el control de esa red exterior por medio de un delegado que viaja semestralmente a los distintos países para llevar dinero, impartir instrucciones y hacer un seguimiento de la situación de esa co-lonia".
Asimismo, el corresponsal de un matutino porteño en Madrid agrega que ETA "practica desde hace tres años la modalidad del ‘secuestro exprés’ de la cual obtiene un millón y medio de dólares por año", con destino a la compra de arsenales en Europa del este.
Las víctimas de tales actos son empresarios de Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra, retenidos por sus captores durante pocas horas y obligados a firmar un documento "donde se comprometen a pagar entre 120.000 y 150.000 euros en el plazo de dos semanas".
Mientras tanto, el lehendakari (presidente) del gobierno autónomo vasco, Juan José Ibarretxe, dialogó con Clarín de Buenos Aires a propósito del nuevo proyecto de estatuto político para Euskadi "basado en el autogobierno y libremente asociado con el Estado español".
En esa entrevista señaló que "la violencia de ETA es el elemento que más daño hace a los vascos, a nuestra manera de ser, a nuestra lengua. No nos sentimos representados por quien diga que es vasco y ande matando y pegando tiros".
Según Ibarretxe, el proyecto político "es de convivencia, no de ruptura" y el objetivo principal de la propuesta "es terminar con ETA, arrancarla de nuestras vidas con ese debate político".
El llamado "plan Ibarretxe" aspira a que en Euskadi pueda crearse la nacionalidad vasca, con tribunales, fiscalía y representación directa en la Unión Europea "como lo están planteando otras regiones que no son Estados", y agrega que "el proyecto no sólo es debatible sino también negociable, del primero al último de sus artículos".
Oportunamente —dice el lehendakari— la propuesta deberá ser ratificada por un referéndum del pueblo vasco, aunque no será fácil obtener el aval del gobierno español, sobre todo después de que ETA anunciara en estos días una tregua que sólo regirá para Cataluña.