SALTO | LUIS ALBERTO PEREZ
Del año 2000 al 2002 —y cuando aún resta saberse lo que se plantó en 2003—, se incrementó más de 45% la plantación de vid en este departamento, en una clara demostración del resurgimiento de esta fruta que se identifica con la historia misma de Salto en la persona de Pascual Harriague, que diera origen al vino Tannat.
El impulso del programa de reconversión lanzado por el Predeg e Inavi en 1998, más el auge de la exportación de vinos a distintos mercados del mundo, llevó a que varios productores en esta zona del país, más algún otro nuevo emprendimiento, elevaran a 60.000 el número de plantas. Analizando las variedades, se nota una fuerte apuesta a la variedad Tannat que se aproxima en cantidad a la Cardinal.
Al año 1999, en Salto no pasaban de 42.000 la cantidad de plantas —entre todas las variedades de uva de vino y de mesa—, declaradas ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura; mientras que al 31 de diciembre de 2002 esa cifra se incrementó en 18.000 plantas más.
Los antecedentes de las bondades del clima y el suelo salteño surgidas del emprendimiento del vasco-francés Pascual Harriague y que se remontan a 140 años atrás, cobra vigencia nuevamente y la figura de este pionero de la vitivinicultura uruguaya está más presente que nunca por los resultados que se han obtenido con la variedad que lleva su nombre y que también supo dar nombre a su bodega que no se descarta en un futuro no muy lejano se vuelva a reflotar.
La nueva propuesta que ofrecen los viñedos salteños con variedades para elaboración de finos finos y con graduaciones que sólo en esta zona se logran, interesó a las principales bodegas del país en adquirir estas producciones.
RENDIMIENTO. Para el Ing. Agr. Juan Pedro Broglio, uno de los principales —junto al Dr. Luis Batlle Bertolini— de Viñas Daymán, la presente zafra ha sido una de las mejores en los 4 años que lleva en la explotación de esta fruta y se mostró optimista en que el rendimiento por hectárea en la variedad Tannat va a sobrepasar los 18.000 kilos por hectárea.
"Sobresalen los vigores de planta y el desarrollo que es diferentes a otros puntos del país", sostuvo Broglio.
Destacó también que el rendimiento para la uva de vino , "no necesariamente las grandes cantidades de kilos es lo que a veces se busca, sino lo que se pretende es un equilibrio entre un rendimiento no tan abultado, pero una buena calidad de materia prima para obtener un vino fino. En definitiva lo que busca el bodeguero es eso, graduación y aroma y eso es lo que se obtiene en estas tierras que descubrió Don Pascual Harriague".
Indicó el Ing. Broglio que en estos últimos cuatro años han llegado a plantar 14 hectáreas con variedades de uva de mesa y para vino, que no está lejos la posibilidad que en el departamento de Salto se instale una bodega de acuerdo al crecimiento que va adquiriendo la vitivinicultura, donde existe un desafío a nivel del gobierno departamental mediante su Oficina de Desarrollo e Inversión para que se llegue a sembrar 200 hectáreas de vid.
Cifras
Actualmente entre los 26 viñedos que están declarados ante el Inavi, suman 85 la cantidad de hectáreas en producción
La variedad que más se cultiva en Salto y que se registró hasta el 2002 es la Cardinal con 22.200 plantas. Luego le siguen la Tannat-Harriague con 17.700 plan-tas, la Moscatel con 6.980, la Merlot 4.400, Cabernet Sauvignon 4.100 y la Prima con 3.380 plantas.