BRASILIA - El ministro brasileño de Desarrollo Agrario, Miguel Rossetto, urgió hoy en Italia a una pronta solución a la situación de la filial de Parmalat en Brasil, informó un comunicado de ese ministerio divulgado en Brasilia.
Rossetto se entrevistó hoy en Milán con el interventor de Parmalat en Italia, Enrico Bondi, a quien le "solicitó mayor agilidad en la definición de la situación de la empresa en Brasil", puntualizó el comunicado.
La filial en Brasil de la multinacional italiana de productos lácteos pidió el pasado 28 de enero la declaratoria de concordato preventivo, que de ser aceptada por la justicia de la ciudad de Sao Paulo permitirá a la empresa disponer de dos años para pagar sus deudas, aunque deberá pagar al contado sus compras futuras.
El ministro denunció que Parmalat Brasil no ha presentado los documentos necesarios para evaluar la situación de la empresa, señaló el comunicado oficial, que indicó que por solicitud del ministro, Bondi se comunicó telefónicamente con la empresa en Brasil para pedirle que entrege el material requerido.
El ministro brasileño consideró "positiva" su reunión con el interventor de la multinacional italiana, y dijo que éste es consciente de la responsabilidad de Parmalat Brasil con las deudas contraídas con los productores, los abastecedores y los empleados.
Precisamente hoy la empresa en Brasil pagó finalmente los salarios de enero a sus 6.000 empleados.
La filial brasileña del grupo italiano había indicado que realizaría el pago el viernes pasado, pero los recursos no fueron desbloqueados a tiempo por el estatal Banco do Brasil, declaró un responsable del sindicato de los trabajadores de la fábrica de Jundai (Sao Paulo), Edilson Carvalho.
La empresa debía pagar cuatro millones de reales (1,3 millones de dólares), indicó el director de personal de Parmalat Brasil, Marcos Dalposo.
Carvalho indicó que los 1.000 empleados de la fábrica de Jundai debieron cesar sus actividades el lunes debido a la falta de materia prima. Otra fábrica, situada en Itaperuna (Estado de Rio de Janeiro), que fabrica leche en polvo y condensada, debió detener también sus actividades este martes por falta de dinero para comprar el diesel para hacer funcionar las máquinas.
El año pasado, el volumen de negocios de Parmalat Brasil fue de 1.700 millones de reales (casi 600 millones de dólares), según un balance publicado por la compañía.
Según la prensa local, casi 100.000 personas dependen directa o indirectamente de Parmalat en Brasil.
AFP