—¿Por dónde andaba?
—En Italia.
—No cualquiera puede ir hoy a Italia.
—Mmm... sí, claro; pero no fui el único, ¿eh? Sin ir más lejos, me encontré con un técnico uruguayo, que dirige a un equipo de Primera División que anduvo bien en la pasada temporada...
—¿Quién era?
—No le puedo decir. Sólo sé que el técnico estaba paseando, pero invitado por un presidente de un club italiano, que es seguro que se lo lleva cuando a fines de este año el técnico termine su contrato.
—Pero no sea malo...
—No me ponga la cuchilla en el pecho. Sólo le puedo decir que al técnico lo encontré en la ciudad de los canales...