Gobierno argentino ratifica afinidad con el Frente y Tabaré Vázquez

| La Cancillería uruguaya difundirá hoy un comunicado de respuesta a las críticas de la administración Kirchner

Mientras el gobierno uruguayo ultima los detalles sobre el comunicado de respuesta que resumirá las actuaciones e investigaciones en materia de derechos humanos e intentará "contemporizar" la situación, desde Argentina se volvieron a sumar reacciones: el jefe de gabinete de la cancillería, Eduardo Valdés, dijo que se registra una discusión de "alto voltaje" con Uruguay por el reclamo de Buenos Aires acerca del destino de la nuera del poeta Juan Gelman; en tanto el ministro del Interior, Aníbal Fernández, admitió que el gobierno argentino tiene "afinidad" con el líder del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, pero rechazó que esa actitud suponga una intromisión en los asuntos internos de Uruguay.

El canciller Didier Opertti informó anoche a El País que hoy se difundirá un extenso comunicado que, básicamente, resumirá los trabajos de la Comisión para la Paz. Opertti dijo que presentará el informe —que oficiará como respuesta a las demandas argentinas— ante la Comisión Permanente del Poder Legislativo, a la que comparecerá esta tarde convocado para informar sobre la situación.

Tal como se ha anunciado será una respuesta "firme" a las críticas, pero al mismo tiempo intentará una salida "contemporizadora" que evite agravar el deterioro de las relaciones diplomáticas. En ese sentido, se indicó que la declaración no haría mención sobre los desaparecidos uruguayos en Buenos Aires.

"Quisiera decir que son excelentes, pero eso no se ajustaría a la verdad", comentó Opertti sobre las relaciones con el vecino país, al ser consultado ayer a la salida de la reunión del Consejo de Ministros.

Asimismo, interrogado sobre su sensación ante las declaraciones del ministro Aníbal Fernández, de que el presidente Jorge Batlle es el "campeón" del maltrato a los argentinos, el canciller respondió que era un "lenguaje para la tribuna".

"Si Kirchner está buscando un sparring, Uruguay no le va a facilitar ese papel", dijo una fuente del gobierno uruguayo al diario La Nación, para resumir la estrategia de respuesta.

En la crónica del diario, la fuente citada establece que la gestión de Kirchner busca "un beneficio político interno" con su reclamo ante Uruguay y las críticas a Batlle, pero que, en realidad "es la Argentina la que sale perjudicada" en su imagen y que eso se afirmaría más si el gobierno uruguayo exhibe "cautela y seriedad".

AFINIDAD. Voceros del gobierno argentino ratificaron ayer que esa administración mantiene "afinidad" con el líder frentista Tabaré Vázquez. La confesión de la cercanía ideológica la brindó el ministro Aníbal Fernández. No obstante, el funcionario sostuvo que no opinará sobre los próximos comicios en Uruguay.

"El presidente no opinó ni lo va a hacer respecto de la situación electoral en Uruguay, a pesar de que nosotros podamos tener afinidad con el Frente Amplio y con Tabaré Vázquez", aseguró en declaraciones formuladas a la radio La Red.

De esta manera, Fernández respondió a las críticas del titular herrerista Luis Alberto Lacalle, que acusó a Kirchner de intervenir en la vida política nacional.

"Veo esas declaraciones con un poquitito de ventaja desde lo político-electoral. El doctor Lacalle tiene todo el derecho del mundo de decir lo que le parezca, pero da la sensación de que cada vez que sucede una cosa de éstas, siempre tiene una perlita para colocar", comentó.

El ministro argentino rechazó las aseveraciones de Lacalle, para quien Kirchner viola "normas de comportamiento".

"No es verdad", replicó Fernández. En su opinión, "es tan simple y tan común como la vida misma" proclamar afinidades "en cualquier democracia del mundo".

ALTO VOLTAJE. En tanto, el jefe de gabinete de la cancillería argentina, Eduardo Valdés, declaró a radio Continental de Buenos Aires que se registra "una discusión de alto voltaje con Uruguay" por el caso de la nuera del poeta Juan Gelman.

"Argentina está por esclarecer estas situaciones y por eso se da esta discusión de alto voltaje que estamos manteniendo con Uruguay", dijo.

Valdéz afirmó que entre ambos países hay diferencias profundas sobre derechos humanos, "pero esperamos llegar a buen puerto", acotó.

El funcionario recordó que el caso de la desaparición en 1976 de María Claudia García Irureta Goyena, nuera de Gelman, llevada desde Argentina a Uruguay durante las dictaduras en ambos países, "lo conoce el presidente uruguayo, según él lo ha manifestado personalmente".

"El gobierno uruguayo sabe todo sobre este caso y naturalmente si un juez me convoca, voy a transmitir todo lo que yo sé", dijo por su parte el senador Rafael Michelini, en una entrevista publicada por el diario Página/12, al ser consultado sobre una conversación que mantuvo con Batlle.

El gobierno argentino presentó la semana pasada una querella penal para que se investigue el secuestro de María Claudia, a los 19 años y embarazada, en Buenos Aires y su paso por el centro clandestino de prisioneros ‘Automotores Orletti’, desde donde fue trasladada a Uruguay, en el marco del plan Cóndor de coordinación represiva entre las dictaduras del cono sur.

Entre las medidas de prueba, el gobierno propuso que se cite a declaración testimonial al senador Michelini.

Al reclamo de Buenos Aires, Batlle respondió que también quería conocer la suerte de 80 desaparecidos uruguayos durante la dictadura argentina (aunque Argentina dice que son 152), mientras el presidente Kirchner calificó de exabrupto esa declaración y le pidió a su homólogo que se rectifique.

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