SILVIA PEREZ
Era la primera de las cinco finales previstas para el Federal. La gente acompañó, sobre todo la de Olimpia. Era lógico, los de Colón volvían a la final después de 32 años. "Pese a Mouradian y al Tribunal seguimos adelante". La pancarta, ubicada en el medio de la tribuna de los alas rojas, hacía alusión al juez que expulsó a Miller en las semifinales.
Cuando faltaban 10 minutos para las 21, el norteamericano Nakiea Miller entró a la cancha aplaudiendo a los hinchas, que le respondieron gritando enloquecidos. Atrás venían sus compañeros y enseguida el Prof. Arismendi ordenó el calentamiento.
Puntualmente, a las 21, entró Defensor Sporting y medio Palacio quedó tapizado de papelitos. Gerardo Jauri le firmaba una camiseta a una niña, cuando Fernando Sobral, el presidente violeta, entró apurado e impecablemente vestido.
Llegó el momento de la presentación de los jugadores. Diego Castrillón con sus dos pequeños hijos, fue el primero en pasar al frente. Varios de sus compañeros lo imitaron y saludaron con sus hijos. Del otro lado, los de Olimpia fueron recibidos por un cortejo de niños vestidos con la camiseta del club y claveles rojos y blancos en las manos. Luego los pequeños corrieron a la platea y repartieron las flores entre las damas.
Comenzó el partido. Daniel Lovera caminaba de un lado al otro gritando y alentando sus jugadores. Gerardo Jauri, mucho más acostumbrado a estas lides, parecía más tranquilo.
Promediaba el segundo cuarto y el calor era cada vez mayor. Gómez le cobró foul a Szczygielski y técnico a Acuña. Todo el mundo protestó. La policía retiró a algunos hinchas de Olimpia.
La superioridad violeta se fue haciendo cada vez más clara y la hinchada de Olimpia enmudeció. Faltaba poco para el final cuando Rak le cometió una falta antideportiva al "Bicho" Silveira, quien recorrió unos 10 metros por el suelo, aterrizando bajo la mesa y dejando la estela de sudor en el piso.
Las hinchadas se despidieron gritando a voz en cuello: "¡soy de Olimpiiiiaaa, soy de Oliiimpiiia!" y "¡la violeeeta, la violeeeta! El sábado volverán a encontrarse.
Para todos
HUELLA - Antes del partido las porristas salieron a hacer su primer número. Las chicas, agitaron con tanto ahínco las porras, que el suelo quedó lleno de hilos plateados.
"BESUQUEIRO" - Como es su costumbre, el padre del "Bicho" Silveira, entró a la cancha antes del comienzo de cada tiempo y procedió a besar y abrazar a todos los jugadores del equipo donde juega su hijo. Nadie se salvó.