Operativos policiales hicieron bajar las rapiñas a ómnibus en Casavalle

| Pese a la fuerte presencia policial no cesaron las pedreas a unidades de transporte y algún intento de rapiña en las zonas más conflictivas de la ciudad

La fuerte presencia policial produjo una marcada disminución de las rapiñas a ómnibus, aunque estas no han desaparecido. Una unidad apedreada, en la que un niño resultó con lesiones leves, y un sospechoso detenido a bordo de otra cuando aparentemente se disponía a robar concentraron la acción de los efectivos ayer en Casavalle.

"Superadas algunas descoordinaciones que tuvimos al principio, los procedimientos están arrojando buenos resultados", afirmó el jefe de Policía, José Pedro Delgado, "el lunes sólo tuvimos dos rapiñas, en un ómnibus y en un taxi, por ello reforzamos más la presencia de efectivos en esas zonas".

De algún modo, el éxito de la medida quedó demostrado durante la tarde del lunes cuando un equipo de policías detuvo a un individuo armado a bordo de un ómnibus de la empresa Cutcsa. El joven, que ya contaba con antecedentes penales, portaba un revólver calibre 32 que antes de que los policías se lo quitaran lo empuñó para abrir fuego contra estos, sin llegar a herirlos. El arma, se comprobó después, había sido robada en una finca en Progreso y a estar por la información recabada el joven y otros dos menores que fueron detenidos junto a él se aprestaban a asaltar el ómnibus en el momento en que la Policía lo abordó para el control de rutina.

Hoy quedaría normalizado el servicio para las líneas que cubren Casavalle de las empresas Cutcsa y Come. Las líneas de Ucot comenzarían a prestar el servicio normal "probablemente" a partir del lunes próximo.

OPERATIVOS. El sábado pasado se cumplía una semana del sangriento atraco que costó la vida al chofer Arturo Silvera, de la empresa Ucot. Durante ese día la Policía completó un intenso programa de inspecciones: controlaron 62 ómnibus, 67 coches taxímetros, 82 vehículos particulares y se chequeó a 74 personas. Ese día no se registró una sola rapiña.

Los controles selectivos que realiza la Policía en el Barrio Borro y alrededores continúan llevandose a cabo. Personal de Distrito Norte y Radio Patrulla, además de recorrer permanentemente las calles de las denominadas zonas rojas, están deteniendo vehículos, ya sea de transporte colectivo o particulares, para su inspección.

Varios efectivos policiales se encontraban ayer por la tarde en la esquina de San Martín y Gilberto Bellini deteniendo autos, ómnibus, taxímetros y motocicletas en un operativo dirigido por el subcomisario Roberto Olivera.

"Este operativo se hace en varios puntos conflictivos de Montevideo", dijo Olivera mientras otros policías inspeccionaban un taxi, un ciclomotor y un Fiat. En ese mismo momento, otros "piquetes" similares se montaban en en Cibils y Burdeos, y Coronel Raíz e Instrucciones. "Para seleccionar qué vehículo se detiene nos basamos en el olfato y, también, en las ‘pintas’", aseguró.

Los vehículos y las motos detenidas, por lo general, se trata de unidades con varios años y algún signo de deterioro. Los taxis que se inspeccionan son elegidos si traen mucho pasaje arriba, "a menos que se note que es una familia". Por su parte, a casi todos los ómnibus se los revisa.

El procedimiento cambia de ubicación permanentemente y también depende del número de emergencias solicitadas por cualquier motivo a la Seccional 17º, dice Olivera. "Cuando tenemos un buen número de efectivos montamos el operativo".

Según el oficial, la gente ve con buenos ojos este operativo. Esta aseveración es compartida por el chofer de un Ford de muchos años quien salió "airoso" de la inspección policial: "no tengo problemas en que me revisen, si esto sirve para la seguridad está bien".

A las 17.30, el operativo detiene a un ómnibus Ucot de la línea 328. La misma a la que pertenecía el chofer asesinado el sábado 10. Un hombre joven, de gorro, pelo largo y una remera de fútbol americano, es bajado, detenido y esposado. No portaba armas. "Dice que no sabe donde vive, no sabe decir adónde va y tiene sus documentos en muy mal estado", señala un agente policial.

PEDREA. La presencia policial en estos barrios es evidente, pero las agresiones a las unidades de transporte colectivo no cesan. A las ocurridas en los últimos días se suma un ómnibus de la línea 158 de Cutcsa que recibió ayer en la tarde una pedrada que rompió un vidrio de la parte trasera. Un niño de un año recibió heridas leves.

Mientras esperaban la llegada de la emergencia médica, que según el chofer del vehículo hacía "una hora" que se había solicitado, el pequeño Lucas dormía en los brazos de su madre. Unos rasguños leves en su brazo derecho son el resultado de las astillas del vidrio roto.

"Esto fue algo menor, nosotros tenemos que seguir trabajando, no dá para seguir levantando la temperatura", dice el chofer de la unidad, que detuvo su trayecto en el lugar de la agresión, en San Martín y Bertani.

Dos vecinas de la zona, entre la multitud de curiosos que se congregaron al ver las unidades policiales y la ambulancia en torno al ómnibus detenido, no ocultan su desesperanza por lo que puede venir. "Esto está peor que antes, por más policías que pongan ya ves, ¡se ríen de ellos!"

Para ellas, la solución no pasa por aumentar la presencia policial, muy notoria en la zona, sino por "vender (la casa) e irse".

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