SAN PABLO - La justicia brasileña nombró un comité de tres miembros para fiscalizar las actividades de la multinacional Parmalat en Brasil y evitar eventuales fraudes a los acreedores o el envío de dinero a la matriz italiana de la compañía o a paraísos fiscales.
En Italia, Parmalat está siendo investigada por un fraude contable de 10 mil millones de euros y el fallo del juez brasileño Carlos Henrique Abrao se conoció al día siguiente de que la prensa italiana revelara que un ex ejecutivo del holding había involucrado a una filial en Brasil.
El juez Abrao, del Tribunal Civil número 42 de San Pablo, tomó la decisión de fiscalizar Parmalat do Brasil a pedido de banco Sumitomo Mitsui Brasileiro, que el año pasado le prestó 10 millones de dólares sin garantías.
Los balances mostraban un pequeño endeudamiento de la empresa y por eso no fueron solicitadas garantías , informó el abobado del banco, Claudio Grimaldi.
Grimaldi dijo que la semana pasada venció una cuota de ese préstamo, de 2,1 millones de dólares, que no fue pagada por Parmalat do Brasil.
El próximo lunes vence el resto del préstamo, 7,9 millones de dólares otorgado por ese banco.
El comité fiscalizador esta formado por tres personas, dos abogados especializados en las áreas de quiebra y comercial y un administrador de empresas, con un mandato mínimo de 120 días.
"No pretendemos interferir en la administración de la compañía, sino queremos mantener los activos del grupo en el país disponibles para garantizar las deudas contraídas por la empresa", sostuvo Grimaldi.
Según la prensa local, la mayoría de los bancos brasileños que otorgarán préstamos a la filial de Parmalat no exigieron garantías, confiados en los balances de la empresa.
En Italia, más de una decena de personas vinculadas a Parmalat han sido arrestadas, entre ellos el fundador del holding alimenticio, Calisto Tanzi, y el contador, Gianfranco Bocchi.
Precisamente, Bocchi sugirió a los fiscales italianos que investigaran a Carital do Brasil, una empresa del grupo, si querían descubrir a dónde fue desviado al menos parte de la montaña de dinero que falta en la matriz italiana, según reveló ayer el diario romano La Repubblica.
"No sé los detalles, pero es seguro de que un montón de dinero terminó allí", dijo Bocchi, siempre según esa fuente.
Bocchi también afirmó que en Carital do Brasil sólo se realizaban operaciones ilegales y que las transferencias de dinero estaban a cargo de Fausto Tonna, ex director financiero del holding, y Carlos de Souza Monteiro, vicepresidente del consejo de administración de Parmalat do Brasil.
Por su lado, Monteiro negó su participación en cualquier actividad ilícita e informó que se había desvinculado de la empresa en el 2002.
Entre otras funciones, Carital do Brasil representaba los intereses de Parmalat en el deporte brasileño. El patrocinio más conocido de la multinacional italiana lo vinculó al club de fútbol Palmeiras entre 1992 y 1999.
Con el auspicio de Parmalat, Palmeiras formó un equipo de estrellas, que incluyó nombres como los de Rivaldo, Roberto Carlos y el paraguayo Francisco Arce, con los que ganó dos veces el campeonato brasileño y una vez la Copa Libertadores de América.
Carital do Brasil también se dedicó a comprar y vender jugadores. Por ejemplo, sólo entre 1998 y 1999, negoció cinco futbolistas en 23 millones de dólares.
Según la asesoría de prensa de Parmalat do Brasil, Carital fue vendida en 1999.