Diferencias en los criterios de evaluación durante los cursos y los aplicados en los exámenes, tiempo insuficiente destinado en clase para que se incorporen los conocimientos y un diseño curricular que resulta inapropiado para el nivel de maduración de los estudiantes, son las bases que explican los bajos niveles de aprobación en Matemática de Bachillerato, según un estudio recientemente publicado por las autoridades de la enseñanza, al que El País tuvo acceso.
El estudio fue realizado para verificar si existían elementos reales que apoyaran las opiniones vertidas por los estudiantes —recogidas en informes anteriores— donde manifestaban una profunda discrepancia entre los contenidos dictados en clase y las pruebas parciales y los exámenes finales.
Uno de los primeros elementos que emplea el estudio es la comparación entre las notas finales de curso y el porcentaje de aprobación de los exámenes. Tomando como referencia la situación de varios liceos de Montevideo e interior, se comprueba que de los estudiantes que aprobaron los cursos con resultados de excelencia sólo un 50% consiguen aprobar los exámenes, mientras que quienes alcanzaron una calificación final aceptable sólo un 4% aprueba Matemática B y sólo un 17% Matemática A, sin que exista un solo caso en que los estudiantes con notas bajas consigan aprobar sus exámenes.
"El panorama general de calificaciones y ulteriores resultados de examen parece sostener, en alguna medida, la opinión de los estudiantes (de que los profesores plantean exámenes que no se corresponden con la exigencia en clase). En el supuesto que un estudiante guía sus expectativas por la calificación final obtenida en el curso, es comprensible que aquellos que obtuvieron calificación de suficiencia se vean decepcionados", subraya el texto.
Del estudio realizado surge que en varios liceos los docentes aplican pruebas durante el año con criterios muy diferentes a los problemas que se seleccionan para el examen final, que revisten mucho mayor complejidad. Además se incorporan en el examen contenidos que si bien fueron tratados en clase los tiempos materiales que se emplearon no fueron suficientes para que los jóvenes lograran incorporarlos.
Incluso se destaca el caso de un liceo donde "las pruebas propuestas contenían enunciados ambiguos o directamente incorrectos desde el punto de vista matemático". "También se observó la existencia de pruebas mal corregidas por el docente", añade el texto.
El estudio asegura que la situación particular de los liceos no influye en los porcentajes de aprobación que se repiten en forma similar a nivel global.
Entre las conclusiones se propone "investigar en profundidad" si el tratamiento de los temas y los enfoques que los docentes hacen de la asignatura para ver "si están al alcance de los alumnos de 16 y 17 años del mundo de hoy".
Recuerda además que los programas de Matemática se mantienen incambiados desde el año 1941 "momento en que fueron diseñados para élites intelectuales cuyo objetivo era acceder a los estudios universitarios".
El estudio advierte además que el hecho de que los estudiantes tengan esa percepción de discrepancia entre las exigencias en los cursos y en los exámenes "es dañina para el sistema de enseñanza".
Datos
- Los programas de Bachillerato que se aplican actualmente son de 1976 y se basan en los lineamientos generales de los anteriores de la década de los 40. Esto implica concepciones antiguas de a división de la Matemática como asignatura, en algunos casos obsoletas, según aseguran los integrantes del Programa de Mejoramiento de la asignatura.
- Existen temas de relevancia que no aparecen en los programas porque son posteriores a la creación de los mismos.
- Sólo el 13% de los docentes de Matemática de Secundaria son egresados de los institutos de Formación Docente.
- Actualmente los porcentajes de aprobación de Matemática en Secundaria oscilan entre un 20% y un 28%.