Escribe el Dr. Carlos Maggi
Con 1.400 integrantes presentes en el Palacio Peñarol, provenientes de siete orientaciones diferentes, la coalición de izquierda consiguió una coherencia y una consistencia que nunca había mostrado.
En contraste con los hechos un tanto vegonzosos que acompañaron al referéndum de Ancap (sometimiento a un sindicato, junta de firmas mentirosa y argumentación entre falaz y no) el último Congreso tomó resoluciones dictadas según una correcta percepción de la realidad. Cortó la predominancia de las bases y apuntalado por los moderados, por el Partido Comunista y el Movimiento de Participación Popular, el Frente dominó a los ultras. Inestable o no, este resultado sincera la situación y por consiguiente es un buen resultado para todos. A partir de este Congreso, cada uno sabe a qué atenerse.
Hubo 13 resoluciones importantes que pueden dividirse en tres grupos:
Dos resoluciones positivas; cuatro resoluciones gestuales; y siete entierros de lujo; las examinamos en ese orden.
DOS RESOLUCIONES POSITIVAS. 1) El candidato del Frente, en caso de ganar las elecciones, mantendrá su autonomía con respecto al aparato político; no queda pues, sujeto a las bases ni a los órganos de dirección del conglomerado.
Este es uno de los pocos puntos en los cuales el doctor Tabaré Vázquez ha mantenido su línea. Una cosa es el llano y otra es el gobierno. Lo explicó desde el primer momento, al ser elegido Intendente de Montevideo, mediante una metáfora médica: el candidato que gana las elecciones, corta el cordón umbilical y gobierna según su saber y entender y no "a demanda" de sus electores —como él mismo dijo. Este aspecto promete pues, un gobierno fuerte y personalísimo con las ventajas y los riesgos que ello implica.
2) El Frente Amplio retirará de la órbita de Defensa Nacional el control de los medios de comunicación. Esta es una resolución francamente plausible. Los medios de difusión masiva son factores muy principales en la formación de la gente y solo bajo un régimen de emergencia, ese factor educativo puede concebirse como un elemento de estrategia bélica y no, cultural.
CUATRO RESOLUCIONES GESTUALES. 1) El Congreso rechazó el ALCA por considerar que "no resulta favorable a la consolidación del país productivo".
Esto no pasa de un gesto vacío de contenido. Las condiciones que el ALCA puede ofrecer al Uruguay no están fijadas, ni siquiera están empezadas a discutir, ni siquiera se trata de una discusión uruguaya, puesto que el tema es mercosuriano. Decir de antemano que un acuerdo para abastecer a la primera economía del mundo no es favorable para nuestra producción constituye un paralogismo que hubiera hecho sonreír a Vaz Ferreira. Todos sabemos que dentro de unos años, cuando EE.UU. esté en condiciones de ofrecer ventajas, nosotros las aceptaremos, si la contrapartida no es demasiado gravosa. Y eso lo hará el gobierno del Frente o cualquier otro gobierno, salvo que esté loco o sea malvado.
2) Se retomarán de inmediato las relaciones diplomáticas con Cuba. Eso que no está nada mal, pero sucederá si el gobierno de Cuba así lo quiere; si su mandamás deja de insultar a nuestro Presidente; y si ese mandamás no pierde el poder antes del 2005 y las relaciones se reinician de inmediato; son tres hipótesis muy posibles.
Se trata pues de una mera declaración, un gesto que no le hace mal a nadie y que sirve como calmante para aplacar exaltados.
3) No se obstaculizará la labor del Poder Judicial, sino que se asegurarán todas sus potestades constitucionales. Es una resolución pour la galerie. Pudieron (debieron) agregar que tampoco obstaculizarán al Poder Legislativo o cualquier otra institución pública (y seguiríamos en lo mismo que ya estamos).
4) Se aprobó en general el documento sobre Defensa Nacional que promueve la depuración de las Fuerzas Armadas y la eliminación en las tres armas de todo vestigio de la Doctrina de la Seguridad Nacional. Es una buena resolución que refiere a un proceso iniciado hace más de 18 años y que debe continuar indefinidamente. Ninguna novedad.
SIETE ENTIERROS DE LUJO. Lo más tranquilizador del IV Congreso fue la parte funérea:
1) Se rechazó la moción de adecuar el salario mínimo, al monto de la canasta básica. El tema salariazo pasó a mejor vida. No tuvo éxito, ni aún bajo esta forma, la más modesta.
2) Se rechazó excluir a aquellos que tuvieron vinculación con la reforma educativa de Germán Rama, para que no tuvieran cargos de responsabilidad en un gobierno del Frente.
Nora Castro del MPP promovía que se aprobara el documento de la Unidad Temática (excomunión de los ramistas) y Marina Arismendi proponía formar una comisión, es decir: tirar la pelota al óbol.
Ninguna de las dos iniciativas obtuvo el número de votos requeridos para quedar consagrada en el programa de la coalición de izquierda. Doble entierro simultáneo.
3) Se pasó a comisión la iniciativa referida a eliminar las AFAPs en forma gradual. Entierro elegante de una idea impracticable.
4) Se rechazó la propuesta de derogar un decreto instrumentado durante la dictadura, por el cual se suprimió el aguinaldo de los pasivos. Otra contra el salariazo que yace.
5) Se rechazó la propuesta de establecer en el programa de gobierno la renegociación de la deuda externa.
El doctor Tabaré Vázquez habló de eso en el mitín de los presidentes socialistas, y provocó un silencio mortal que dura todavía.
Los papeles emitidos tienen vencimiento posterior al próximo período de gobierno y los compromisos contraídos con el FMI, no se pueden negociar por imposibilidad reglamentaria; las autoridades del Fondo no pueden alterar las cláusulas convenidas; pueden, sí, otorgar nuevos préstamos que permitan pagar en fecha.
6) Se rechazó la iniciativa de derogar la ley de Caducidad por 746 votos contra contra 569.
El senador Eleuterio Fernández Huidobro, dijo que le había adelantado seguridades a los militares y agregó:
—"No podemos dar el mensaje de que cuando tenemos mayorías parlamentarias circunstanciales, dejamos de desempeñar el cumplimiento de nuestra palabra". Fue un entierro rodeado de grandes pompas:
746 congresales acompañaron el nuevo sepelio de la pretensión punitiva del Estado.
7) El Frente promoverá desde el gobierno, la adecuación de la legislación interna a los tratados internacionales; y esta adecuación tiene que ver con la tipificación de "delito permanente" para la desaparición forzada de personas.
La fórmula aprobada por el IV Congreso es vaga. ¿Qué quiere decir adecuará? ¿Que el gobierno "adecuará" con la prudencia demostrada por el senador Fernández Huidobro?
Si la desaparición forzada de personas es permanente, todos los militares que protagonizaron la represión de los años 73-85, siguen cometiendo ese delito y por consiguiente la ley de caducidad que cubre los hechos anteriores al fin de la dictadura, no los exime y deben ser masivamente detenidos, procesados, sentenciados y encarcelados.
Todos sabemos que eso no se hará. Nadie quiere un gobierno enfrentado a muerte con sus fuerzas armadas, por hechos sucedidos hace 30 años. No se puede encarar el pasado sin prestarle atención al futuro.
Recuerdo una frase del Halperín Donghi:
—Hay minorías por ahora calladas, que viven a la espera de algún entendimiento que evite la tentación del odio.
Dejar el tema en manos del gobierno diciendo "adecuará" es la forma más elegante de enterrarlo profundamente.
CALENDAS. El título de esta nota de 28 de diciembre, habla del día de los inocentes.
Las resoluciones del Frente Amplio componen en general una demostración de sensatez; ninguna de ellas merece reparos graves, aunque haya algunas más ociosas que otras. No hallo demagogia, no hallo engaños mayores. Pasar a comisión para que algo no cuaje es una peccata minuta.
El conjunto de lo actuado resulta atractivo, lleva a pensar en un gobierno hecho a imagen y semejanza del gobierno de Lula; que está hecho a imagen y semejanza de los gobiernos izquierdistas de Europa durante los años 90, que fueron todos neoliberales (Véase "El fin de la discusión", Editorial de la Plaza, Montevideo, 2002).
El trabajo que ha debido cumplir el líder, doctor Tabaré Vázquez, es notable; consiguió dominar y hacer razonable a un estadio con 1.400 personas enfervorizadas, arrastradas por la emoción colectiva que tanto embriaga y es tan contagiosa. Era el momento de tirar la casa por la ventana y ... no sucedió. Las iniciativas radicales fueron inhumadas sin pena ni gloria y el Congreso se fue desflecando hasta que terminó por falta de quórum.
Aún ese final mortecino, indica el pulso quirúrgico de un maestro. El doctor Tabaré Vázquez estuvo a la altura de Tony Blair cuando inició su campaña electoral del año 95 y cambió la cabeza de sus correligionarios, imponiendo las ventajas de la tercera vía.
CARTESIANA. Pero cuando uno está a punto de llegar a esta franca aprobación, la inseguridad que imponen los antecedentes, reaparece y grita:
—¡Te lo creíste! ¡Que la inocencia te valga! Hoy es 28 de diciembre.
Te están empaquetando, botija. En ese mismo estadio Peñarol, el doctor Tabaré Vázquez dijo:
—Haremos temblar la raíz de los árboles. Hasta la victoria siempre.
Y dijo: "¿De qué tercera vía nos van a hablar? Acá hoy dos vías: una la de los partidos tradicionales y la otra es la vía del socialismo democrático, nacional y autogestionado. Hay grupos de los partidos tradicionales que buscan acomodar una posición en la cual no los queme la brasa del neoliberalismo... Entonces se empieza a hablar de la "tercera vía".
¿A quién creerle? ¿A las resoluciones recientes o al zigzag imborrable de las actitudes? ¿Qué hará el doctor Vázquez cuando al cortar el cordón, tenga en sus manos todo el poder que acaba de otorgarle, sin oposición, el IV Congreso?
Las bases quedaron silenciadas y los ultras, sin amplificación ¿Hasta cuándo?
¿El Movimiento de Participación Popular y el Partido Comunista seguirán apoyando una política mundial, a la manera del PT de Lula (tal cual votaron en el IV Congreso); o esto es un truco eleccionario, culebrino, y al poco tiempo (si alcanzan el gobierno) todos pasarán a fundirse en un gran abrazo con el compañero Cores, que fuera secretario del doctor Vázquez?
¿Qué harán los sensatos, si el Pit-Cnt se planta en su posición utópica y tira con todo? Cuando los plebiscitos de Antel y de Ancap, las autoridades del Frente arrugaron y fueron avasalladas por los sindicatos. ¿Qué va a pasar si el Frente gana?
Los ciudadanos tienen derecho (obligación) de mantener esta duda. Nadie puede estar seguro; y el doctor Tabaré Vázquez, menos que nadie.
Tembladeral es el nombre de esta coalición.