JERUSALEN - Ocho palestinos e israelíes se embarcaron ayer en una expedición de 35 días por mar y tierra a la Antártida, comprometiéndose a forjar vínculos sólidos entre ellos a pesar de las hostilidades entre sus pueblos.
El grupo escalará una montaña sin nombre e inexplorada cerca de la meseta Bruce en la Antártida, después de navegar 1.000 kilómetros a través de mares traicioneros desde el sur de Chile. Su expedición lleva por nombre "Rompiendo el hielo".
La meta es construir una gran confianza entre los integrantes del equipo —cuatro árabes y cuatro judíos— al darles un objetivo común que los pondrá en situaciones límite donde expondrán la vida.
En el equipo va un palestino que estuvo encarcelado tres años en prisiones israelíes por atacar a soldados de Israel con bombas incendiarias, y una mujer nacida en Etiopía que a los 14 años atravesó la campiña de Sudán para inmigrar a Israel. AP