La Policía clausurará locales que vendan bebidas alcohólicas entre la hora 0 y las 6, en los casos en que se constate reincidencia. Esta norma comenzará a aplicarse tras un decreto aprobado ayer por el Poder Ejecutivo como consecuencia de un proyecto presentado por el Ministerio del Interior en el que se reúne toda la normativa vigente en la materia.
"Esto nos permitirá actuar con mayor energía —argumentó el ministro Guillermo Stirling—, hasta ahora lo que hacía la Policía era multar, pero esta medida se mostró inoperante dado que se seguían infringiendo las normas. Con este decreto se habilita a la Policía a clausurar los locales en caso de reincidencia".
La medida fue adoptada, explicó el secretario de Estado, debido a las innumerables quejas de vecinos que llegan al Ministerio y a dependencias policiales sobre disturbios protagonizados por personas alcoholizadas en los alrededores de centros nocturnos.
Asimismo, la Policía viene coordinando acciones con la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) —que expide los permisos para el expendio de bebidas—, particularmente en el caso de los 24 Horas que funcionan en estaciones de servicio.
SANCIONES. El nuevo decreto amplía las facultades de la Policía para actuar contra aquellos comercios que violenten las normas sobre venta de alcohol, tanto a menores como a adultos.
En su artículo segundo el decreto establece: "Cuando se constate reincidencia queda facultada la Jefatura de Policía correspondiente a disponer de la clausura del local o establecimiento en cuestión, comunicando dicha resolución a la Intendencia Municipal respectiva y al Instituto Nacional del Menor si correspondiese".
Pero antes de esta medida, las autoridades podrán aplicar severas multas que van desde las 100 Unidades Reajustables (1 UR equivale a $ 224,67) hasta las 1.000 unidades, en sucesivas faltas. Pero los funcionarios podrán aplicar más sanciones económicas por cada botella o envase que se incaute y se logre establecer su procedencia, aumentando de 10 en 10 UR.
COMISION. La semana próxima, una comisión que estará integrada por representantes del municipio, de la Policía y de Ancap, comenzará a analizar, caso por caso, las estaciones de servicio que pretenden funcionar como bares para vender alcohol y procesar alimentos, dijo a El País el director de la División de Salud de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), Miguel Fernández Galeano.
La resolución fue aprobada el lunes pasado por el intendente Mariano Arana.
El director municipal explicó que el grupo realizará un relevamiento de todas las estaciones de servicio para establecer cuáles estarían en condiciones de instalar mesas y sillas para vender alcohol después de la medianoche.
Según un informe realizado por la Dirección Nacional de Bomberos las estaciones de servicio podrían vender alcohol o servir alimentos si construyeran bares ubicados en las adyacencias de los surtidores, con locales "exclusivos" e "independientes" donde "ni siquiera la playa de estacionamiento sea la misma".