El Gobierno Central registró un déficit de $ 981 millones en el mes de octubre, equivalentes a unos U$S 35 millones, lo que significa una mejora de unos U$S 15 millones si se compara con igual mes del año anterior. Considerando únicamente el resultado primario, es decir, dejando de lado el pago de intereses, el déficit pasó de $ 801 millones en octubre de 2002 a $ 262 millones en octubre de 2003.
La mejora en el resultado fiscal se explica fundamentalmente por el aumento de los ingresos. En efecto, la recaudación de la DGI creció 12% en términos reales en octubre, en tanto que los ingresos por comercio exterior aumentaron un 25%. Se confirma de esta forma la mejoría que ya se había insinuado en los meses previos (en el tercer trimestre del año, los ingresos totales del gobierno central habían crecido casi 8% medidos a precios constantes).
El aumento de los impuestos tributarios no fue acompañado por el IRP. Este impuesto muestra tasas de variación negativas desde mediados de 2003 (en el último mes esta fuente de ingresos del Estado disminuyó 7%).
EGRESOS. Los egresos permanecieron prácticamente estables en el mismo mes (+0,6%). El aumento de los gastos de funcionamiento y del pago de intereses se compensó con menores transferencias del gobierno a la seguridad social (BPS, Caja Militar y Caja Policial) y a otras entidades públicas deficitarias.
Considerando los primeros 10 meses del año, los gastos del gobierno central han aumentado un 1,2%. Este resultado, sin embargo, esconde dos comportamientos muy diferentes: por un lado, el gasto primario (comprende las partidas de remuneraciones, transferencias, gastos de funcionamiento e inversión) disminuyó un 9% en términos reales; por otro lado, la carga de intereses de la deuda pública aumentó un 63%. Esto último responde a varios factores entre los que se destacan el mayor nivel de endeudamiento, el efecto de la devaluación y el adelanto de intereses a los tenedores de títulos públicos en el marco de la operación de reperfilamiento de deuda realizada a fines de mayo.
La mejora de la recaudación y la contención de los gastos de carácter discrecional por parte del gobierno han implicado una sostenida mejora del resultado primario en los últimos meses (ver gráfica adjunta). En el año cerrado en octubre, el superávit primario del gobierno central se ubicaba en 0,8% del PIB aproximadamente. Las empresas públicas, por su parte, presentaban un resultado primario superavitario de 1,4% del PIB en el año cerrado en setiembre (medido a partir de las cifras publicadas por el Banco Central hasta julio y por el Ministerio de Economía para el bimestre agosto-setiembre).
El gobierno ha comprometido en el último Stand-by firmado con el Fondo Monetario Internacional una meta de superávit primario de 3% del PIB para todo el 2003. A los efectos del cumplimiento de esta meta será necesario un esfuerzo muy importante del consolidado del sector público (gobierno central, BPS, empresas públicas, intendencias, etc.) en el último trimestre del año.