Eduardo "Lalo" Fernández
Ya no quedan dudas si es que alguno las tenía y Peñarol, como se podía prever, ganó el Clausura y la tabla anual. Tales conquistas le han asegurado una posición privilegiada para disputar las finales ya que le alcanzará con sólo ganar un partido a su rival de siempre para coronarse Campeón Uruguayo y cortar la posibilidad del cuaterno tricolor.
Para las horas decisivas que se vienen los análisis pueden ser varios como por ejemplo si tomamos todo el transcurso del Clausura. Allí aparece Peñarol más firme, menos ‘perturbado’, con más posibilidades de ganar. Si por el contrario se toman las últimas actuaciones frente a Danubio los tricolores y River los aurinegros las chances vuelven a emparejarse. Lo del campeón frente a los de la aduana, descendidos, fue pobrísimo y recién ganó faltando cinco minutos con un cabezazo perdido y salvador de "Miliki" Jiménez tras centro de Pilipauskas, ambos ingresados poco rato antes lo que demuestra el acierto del técnico. Por su parte Nacional le hizo tres a Danubio mejorando bastante el desastre del partido contra Deportivo Maldonado.
En ambos casos surgen varias preguntas. ¿Peñarol por el solo hecho de no estar Césaro puede jugar tan mal frente a los darseneros? ¿Qué otras variantes tiene además de las que ensayó de Pilipauskas, Miliki y Bengoechea? Al caso Leguizamón, pero los desacomodos de la línea de tres en el fondo, la falta de marca de Alvarez, las desapariciones demasiado prolongadas de Cedrés, jugador clave en el equipo, los entreveros de Estoyanoff y Bueno, ¿cómo se arreglan?
Sin ser brillante en el Clausura fue el mejor pero su partido frente al viejo River, el que seguramente retornará pronto a primera, dejó grandes dudas.
Por su parte Nacional siguió con los cambios a destajo exponiendo una línea de cuatro que parecería no tocará más, un medio campo que dejó sus dudas y para donde su técnico tiene en "carpeta" a O.J. Morales, (sólo él sabe por quien), más la eventualidad de Camejo, Machado y el mismo Eguren. El arma secreta, aunque todo el mundo sabe de su existencia, es Peralta quien un día está y al otro no, (insustituible en el equipo), mientras que Dely que volvió a sus goles y aparentemente Guerrero serían los puntas, quedándole en el tintero al D.T. Coelho, Ferreira, Sosa y quizás Mello.
Los dos técnicos tienen trabajo por hacer, aunque da la sensación que es mayor el que tendrá que encarar el de Nacional, pero viéndole las patas a la sota y si tomamos en cuenta los antecedentes inmediatos, las chances se acercan, aunque a Peñarol para ser campeón le alcancen 90 minutos mientras Nacional necesita 180.