El partido cambió cuando "JR" puso a los que debía poner

| Fue espectacular, pero hay bronca porque dio la sensación que pudo conseguirse otro resultado

 portad deportes 20031120 200x140

CURITIBA | Jorge Savia (Enviado)

Empató Uruguay. Fue un impactante empate. Espectacular si se tiene en cuenta que Brasil había sacado una ventaja de

2-0. Pero la bronca, la pena, no surge a raíz del resultado. Es la forma lo que duele, lo que lastima, y hasta lo que rebela, si acaso.

Más aun; da rabia, si se quiere, no poder llegar al fondo de la verdad sobre la viabilidad de la revolucionaria idea de Carrasco. Porque, el primer tiempo fue un baile, en un samba liderado por el fútbol fino y penetrante de Ronaldo y Rivaldo, porque se salió a jugarle a Brasil con tres delanteros netos y un enganche y porque el técnico volvió a desarmar un equipo y a armar otro completamente distinto después de ganarle a Chile.

Da la sensación, de que es como dijo Figueredo después de la dura caída frente a los paraguayos: Carrasco, tal vez, eligió bien la música, pero le erró en los intérpretes que tenían que salir a tocarla.

Anoche, en Curitiba, Uruguay salió fiel a la propuesta largamente publicitada y defendida por Carrasco. Pero, quizá como nunca, quedó claro que no se es más ofensivo por jugar con mayor cantidad de delanteros; si no hay volumen de juego, si no hay fútbol colectivo, sucede lo que pasó en el "Pinheirao": la cancha pasó a inclinarse rápida e inexorablemente para el otro lado.

Chevantón, goleador del equipo, hubiese sido un azote para el indeciso fondo que tuvo Brasil en el arranque. Pero no estaba. Entonces, Brasil pasó a acomodarse. A desahogarse. Entonces, vivos, cracks y hábiles, Rivaldo —y sobre todo Ronaldo— empezaron a agarrar la herramienta que faltaba.

Por eso, porque los definidores tuvieron que ir a crear las brechas, casi siempre rematando de media distancia, cambiando el frente de un lado a otro del ataque, o comiéndole la espalda al "Hueso" Romero sobre el flanco derecho de la retaguardia contraria, se fue dilatando la llegada del primer gol locatario. Pero llegó por la vía apuntada antes en una jugada en la que ni Munúa ni la zaga celeste conjuró el peligro en la forma adecuada, y a partir de ahí vino el descalabro. Y así como cayó el segundo tanto de Brasil anotado por Ronaldo, que cuando el partido estaba 0-0 estrelló un pelotazo en un caño, lo de Uruguay pasó a ser lisa y llanamente una lágrima.

Antes del final del primer tiempo, Núñez entró por Abeijón, y enseguida de comenzar la segunda parte Chevantón ingresó por Hornos, en lo que constituyó un "mea culpa" de Carrasco, como quedó patente cuando el delantero del Lecce peleó una pelota que Forlán, ahora mejor acompañado, transformó en el primer gol uruguayo. Mejoró Uruguay, entonces. Poniendo a los jugadores que tenía que poner. Y el equipo tuvo mayor ensamble y se le fue arriba a Brasil y lo dio vuelta. El 2-0 se transformó en un 3-2 por otro gol de Forlán y por una falla de Gilberto Silva que venció su valla. No se pudo aguantar. Porque ellos salieron con todo y porque Ronaldo demostró su capacidad de definición.

Empató Uruguay. Fue un impactante empate. Espectacular. Pero dio bronca porque quedó la sensación de que haciendo las cosas con mayor tacto, se pudo haber sacado otro resultado.

Posiciones

EQUIPOS J G E P GF GC Pts

Paraguay 4 3 0 1 8 6 9

Brasil 4 2 2 0 7 5 8

Argentina 3 2 1 0 8 2 7

Uruguay 4 2 1 1 11 8 7

Perú 4 1 2 1 6 4 5

Chile 4 1 1 2 5 6 4

Ecuador 4 1 1 3 3 3 4

Bolivia 3 1 0 2 4 8 3

Venezuela 3 1 0 2 1 5 3

Colombia 3 0 0 3 1 7 0

Los numeros de la eliminatoria

3:Es la cantidad de partidos consecutivos que lleva Uruguay ante Brasil sin conocer la derrota. Dos empates, 1 triunfo.

5:Los goles de Ronaldo a Uruguay en 3 partidos: dos en un amistoso, uno en la Copa América’99 y dos ayer.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar