La Asamblea General Legislativa consagró hoy, por ley, la prohibición para instalar cajeros automáticos en el Banco de Previsión Social (BPS) de Uruguay, a pedido de un movimiento de jubilados que recogió 272.423 firmas con ese objetivo.
Cuando la ley fue confirmada, una multitud de jubilados y pensionistas que rodeaba el Palacio Legislativo estalló en cánticos y gritos de alegría, según informaron portavoces parlamentarios y testigos de la movilización apoyada por la central única sindical PIT-CNT y por la Asociación de Trabajadores de la Sehguridad Social (ATSS).
La ley, sancionada semanas atrás, había sido vetada por el presidente Jorge Batlle, pero sus observaciones fueron levantadas este martes en la Asamblea General por un número mayor de legisladores de los que aprobaron originalmente la norma, 17 senadores (de un total de 31) y 55 diputados (de 99).
La Coordinadora de Jubilados y Pensionistas de Uruguay había recolectado 272.423 firmas, entre algo más de 600.000 pasivos, contra la instalación de cajeros automáticos en las sedes del BPS, como una alternativa más para el cobro de sus haberes, según informó el dirigente de la organización, Héctor Morales.
Los jubilados rechazan la manipulación del ordenador del cajero, por temor a equivocarse o demorar demasiado, y además tienen miedo de ser asaltados en cuanto retiren su dinero.
El reclamo, planteado tiempo atrás, provocó que el Parlamento sancionara una ley que prohibió los cajeros automáticos (cuando ya estaban comprados) en el BPS, pero Batlle vetó la norma.
AFP