EDUARDO ROLAND
Con la actuación de la prestigiosa Orquesta de Cámara de Stuttgart, esta noche a las 19.30 horas en el Ballroom del Hotel Radisson Victoria Plaza, culmina el ciclo principal de conciertos que organiza el Centro Cultural de Música. Con localidades agotadas por los propios socios de la institución (la capacidad del Ballroom es de 800 butacas) la orquesta de cámara profesional más vieja del mundo y referente en la materia protagonizará el octavo y último concierto de la mejor temporada de música "clásica" con que cuenta Uruguay.
Es que el Centro Cultural de Música (una institución privada fundada en 1942) viene haciedo posible desde hace varios años que lleguen a nuestro medio agrupaciones de cámara y orquestas sinfónicas de primer nivel internacional que de otra manera no harían escala por estas tierras, sobre todo en estos difíciles tiempos económicos que corren. Así, este año el ciclo principal tuvo ocho conciertos de alta calidad artística. Baste con recordar a la Orquesta de Cámara de Moscú —que abrió el ciclo a principios de mayo—, al excelente Combattimento Consort Amsterdam o a la Budapest Festival Orchestra dirigida por Ivan Fischer, que deslumbró al público hace un mes y medio en el Cine Teatro Plaza.
CONCIERTO. En el concierto de esta noche los arcos serán protagonistas absolutos: no sólo porque los 17 integrantes del ensamble alemán son instrumentistas de cuerdas, sino porque el solista de la noche será un violinista, el estadounidense Benjamin Hudson, quien a su vez es el director del grupo. La formación que se presenta hoy en Montevideo está integrada exactamente por cinco primeros violines, cuatro segundos, cuatro violas, tres violonchelos y un contrabajo.
Por su parte, el repertorio elegido para el concierto montevideano incluye una primera parte dedicada a compositores barrocos: La Battalia 10 del austríaco Franz von Biber (1644-1704), Concerto grosso N° 12 en re menor de Domenico Scarlatti (1685-1757 y Concierto para violín en sol menor BWV 1056 de Johann Sebastian Bach (1685-1750). La segunda parte será abarcada por una sola obra, del período Romántico: Sexteto N° 2 en sol mayor de Johannes Brahms (1833-1897). Se trata de una pieza extensa dividida en cuatro movimientos que fue escrita para dos violines, dos violas y dos chelos.
ORQUESTA. Si bien el ensamble que hoy se presentará en la capital uruguaya tiene el indiscutido mérito de ser en la actualidad el grupo de cámara más viejo del mundo, en comparación con ciertas instituciones sinfónicas que tienen bastante más de un siglo de vida, sus 55 años no impresionan tanto.
Todo comenzó desde las ruinas de la Alemania de posguerra cuando el maestro Karl Münchinger fundó la orquesta de Stuttgart con un grupo de jóvenes cuya primera virtud artística (además de la capacidad técnica) fue el hecho de ensayar una nueva forma de leer la música de Bach. Porque en efecto, hacia principios de los años 50 esta orquesta fue la primera en abordar el enfoque historicista que a partir de los años 80 se impuso en Europa, sobre todo para la interpretación barroca.
A partir de la primera grabación de 1948, la Orquesta de Stuttgart generó una amplia y selecta discografía ganadora de varios "Grand Prix du Disque", entre otros galardones de primera línea. Sería imposible —por su extensión— enumerar siquiera parte de la discografía editada por esta orquesta decana, pero a manera de muestra, valga consignar que en este momento está embarcada en uno de los proyectos discográficos más ambiciosos en la historia del disco: la grabación de las 104 sinfonías de Joseph Haydn, titánica empresa que culminarán —Orfeo mediante— en el año 2009.
Pero uno de los aspectos más interesantes de este aclamado ensamble quizás sea su amplio espectro interpretativo, ya que contrariamente a lo que se puede haber inferido de esta nota, no sólo ostenta reconocida autoridad en la interpretación barroca y en los clásicos vieneses. Sino que sus músicos son también capaces de interpretar música romántica y contemporánea con rigor y conocimiento de causa.
Para terminar, vale la pena repasar someramente el nombre de algunos maestros que han dirigido a esta orquesta: Trevor Pinnock, Frans Brüggen Ferdinand Leitner, Andreas Delfs.
Un violinista brillante
El estadounidense Benjamin Hudson, desde 1995 primer violín de la Orquesta de Cámara de Stuttgart, oficiará en el concierto de esta noche como director, a la usanza del barroco, desde el violín. Criado en California, donde muy joven llegó a ser miembro de la Orquesta de Cámara de Los Angeles, se mudó luego a Nueva York en la década de los 70, donde se interesó por la música de compositores vanguardistas como Elliot Carter y John Cage, a quienes interpretó y grabó con su Columbia String Quartet.
Su talento e inquietud le llevaron a interesarse también por la música antigua interpretada con criterios de época. Se adaptó tan bien, que enseguida grabó con un grupo emblemático de la corriente historicista como Musica Antiqua Colonia, que se presentara hace un mes en Montevideo en el ciclo del Latu, que también organiza el Centro Cultural de Música.
La extraordinaria versatilidad de Hudson le ha posibilitado brillar en todas las empresas que ha encarado, Así, tanto lideró varios grupos barrocos neoyorquinos, como tocó música contemporánea bajo la batuta de Pierre Boulez o se dio el lujo de grabar las sonatas completas de Beethoven con instrumentos de época.